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El caudal del Lérez está “estable” pero ya diseñan medidas ante el avance de la sequía

Presa de Pontebora en el río Lérez. | // RAFA VÁZQUEZ

En los últimos diez días el río Lérez mantuvo un comportamiento “bastante estable” en cuanto a su caudal, señaló ayer la concejala responsable del ciclo del agua, Carme da Silva, si bien el Concello ya diseña medidas ante una posible situación de alarma por sequía. Estas medidas se expusieron en la reunión del grupo de seguimiento del plan excepcional ante la sequía, constituido por los cincos concellos que se abastecen del Lérez (Pontevedra, Marín, Poio, Sanxenxo y Bueu), a la que asistió también Augas de Galicia a petición del propio organismo.

Entre las medidas planteadas por Pontevedra se propuso que las pequeñas presas hidroeléctricas de Pontebora, San Xusto, Arroibar, Anlló y dos pequeñas de Almofrei, que acumulan más de 400.000 metros cúbicos de agua, puedan utilizarse para el abastecimiento en caso de sequía extrema.

Da Silva planteó a Augas de Galicia que de empeorar la situación del río se haga un trabajo de regulación y laminación de aguas de dichas presas, para que se pueda combinar con la que almacena el Pontillón de Castro, de modo que en el momento en que el río baje a un caudal límite se pueda tirar del agua de estos pequeños embalses de finalidad hidroeléctrica y que pertenecen a empresas privadas. “Sería un trabajo de coordinación de cada una de estas presas para ir soltando el agua”, explicó la concejala.

Por otra parte, los servicios municipales han elaborado un listado de grandes consumidores de agua, al tiempo que estudia la de consumidores vulnerables, como hospitales y residencias.

Los datos obtenidos del seguimiento diario del río revelan que a lo largo de la última semana el río tuvo un comportamiento “estable”, en palabras de la concejala, en contraste con la quincena anterior en la que el caudal había bajado de manera muy preocupante, contexto del que derivaron las medidas tomadas por el Concello. “El cierre de Ence y de los turbinados de las centrales que hay en el río parece que lograron mantener, de momento, la estabilidad en el caudal”, indicó.

En la última quincena el caudal descendía de forma alarmante al bajar a 1,89 metros cúbicos segundo, por lo que se llegó al estado de prealarma. Actualmente el caudal medio se mantiene en unos 1,6 metros cúbicos por segundo, lo que mantiene la situación de prealerta, pero permite mantener el abastecimiento a todos los concellos usando solo el agua del río.

El consumo se mantiene en 37.000 metros cúbicos de media a la semana. Por el momento el embalse del Pontillón sigue cerrado como reserva de agua.

En todo caso, “por supuesto, el caudal seguirá bajando si no hay aportaciones de agua, pero ahora mismo la bajada de esta semana podría ser anecdótica”, explicó Da Silva.

El municipio sigue en la misma situación de escasez, la de prealerta, con las mismas restricciones y limitaciones de la semana pasada.

Por otra parte, la concejala recordó que estamos en el momento del año en que más agua se consume y se demanda.

Da Silva también hizo hincapié en el buen sistema de aguas con el que cuenta Pontevedra, casi sin pérdidas y con un agua inscrita superior al 90%.

En la reunión de ayer entre los Concellos y Aguas de Galicia, Da Silva presentó la propuesta al organismo autonómico que tiene como base las diferentes presas existentes a lo largo del río Lérez. Respecto a sus capacidades, la de Pontebora contiene 95.000 metros cúbicos, San Xusto 82.400 metros cúbicos, Arroibar 40.900 m3, Anllo 190.000 m3, Almofrei 1 tiene 5.000 m3 y Almofrei 2 contiene otros 5.000 m3. En total, estas presas, que son hidroeléctricas excepto la de Ence (la de Pontebora), contienen un total de 418.300 metros cúbicos.

“Estas mini centrales no están turbinando en la actualidad y no tienen un consumo neto de agua, por eso no tienen un impacto ahora mismo en el caudal del río, pero sí tienen una capacidad de almacenamiento importante”, como explicó la edila del ciclo del agua.

La propuesta planteada a Aguas de Galicia es que, de empeorar la situación del caudal del río, ya con el Lérez casi seco, hacer un trabajo de coordinación y laminación del agua de estas presas para ir combinando estas reservas con las del Pontillón de Castro. “Puede ser un trabajo costoso de coordinación, pero útil en el caso de necesidad”, indicó Da Silva.

Recomiendan medidas de ahorro a hoteles e industrias

Los servicios técnicos del Concello estudian a todos los grandes consumidores de agua del municipio –aquellos que consume más de 2.000 metros cúbicos al año, si bien también se revisará y anotará otros con un consumo menor la esta cifra–, como son algunas de las empresas ubicadas en el polígono de O Campiño o los hoteles de la ciudad. “Lo que queremos es simplemente informarles y recomendarles actuaciones que reduzcan el consumo”, indicó la edila responsable del agua. El Concello también trabaja en la redacción de un listado de consumidores vulnerables, como pueden ser los hospitales o las residencias, además de cualquier instalación que no pueda quedar sin abastecimiento bajo ningún concepto. “Queremos ver cuáles son sus sistemas, si tienen capacidad para almacenar agua, si no; si es preciso tomar alguna medida extraordinaria para garantizar el consumo y el abastecimiento en estos espacios en caso de que la situación acabe por ser de emergencia”, indicó Carme da Silva.

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