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Faro de Vigo

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El asfaltado de la carretera de Vilagarcía, que causa largas colas, se extenderá hasta Baión

Los trabajos de mantenimiento, que también afectan a la N-550 en A Cendona, dejan inutilizado un carril de tráfico | Ayer se actuaba en tres kilómetros de la zona de Barro

Retenciones en la PO-531 en la mañana de este martes por los trabajos de asfaltado. Gustavo Santos

Los conductores que circulan estos días por la PO-531 entre Pontevedra y Vilagarcía no solo se ven obligados a soportar los atascos habituales en horas punta con el acceso a las playas o a los núcleos urbanos. También se ven atrapados en las largas colas que se originan a causa de las obras de asfaltado en parte de su recorrido. Desde el lunes se llevan a cabo estos trabajos de mantenimiento, unas labores que la Xunta, titular del vial, suele realizar siempre en pleno verano, al ser la época del año más propicia para estas labores.

Sin embargo, también coinciden con jornadas de especial intensidad circulatoria por el éxodo a las playas. De hecho, la PO-531 es la carretera convencional de la red autonómica más utilizada en la comarca, con unos 18.000 vehículos diarios, que superan los 23.000 en agosto.

Los trabajos dejan inutilizado un carril, lo que obliga a canalizar todo el tráfico, en uno y otro sentido, por el otro, lo que supone una larga espera para cientos de conductores. Según la página web de la información de incidencias de la Dirección General de Tráfico (DGT) estas tareas de mantenimiento se desarrollaban este martes entre los kilómetros 8 y 11, en la zona de Barro. No obstante, las previsiones apuntan a que se mantendrán a lo largo de los próximos días en otros tramos de la carretera, ya que está programado el asfaltado hasta la zona de Baión, en Vilanova de Arousa, por lo que se repetirán las retenciones en jornadas sucesivas.

Estos trabajos de mantenimiento también eran realizados por el Ministerio de Transportes en la N-550 a la altura de A Cendona, en la parroquia pontevedresa de Lérez, según informaba la misma web de la DGT. En este caso, el tramo afectado es mucho más corto y este vial no soporta la misma intensidad de tráfico que la PO-531.

La DGT indica que también están programadas obras similares en la PO-233, entre Pontevedra y Campo Lameiro, y el varios tramos de la AP-9. Se la circunstancia de que hace unos días, el pleno municipal de Barro aprobaba por unanimidad una propuesta del BNG en la que se pide a la Xunta de Galicia la actuación urgente para mejorar la seguridad en el entorno de la carretera PO-531 a su paso por la iglesia de Curro.

La corporación municipal señaló que la vía, utilizada por muchos vecinos para acceder a sus viviendas, se encuentra en mal estado y no reúne las condiciones de seguridad vial exigibles, evidenciado por el deterioro reflejado en los vallados que sujetan los taludes de la PO-531. Por esos motivos, los dirigentes locales solicitan que se renueven dichas protecciones, además de la reparación de la pasarela peatonal y el pavimento de la misma.

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