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Faro de Vigo

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La ciudad opta a cinco millones de euros de fondos europeos para recuperar inmuebles emblemáticos

Recreación del Laboratorio da Creatividade previsto en Alfonso XIII. FdV

El antiguo Conservatorio de la calle Alfonso XIII, los históricos edificios del Museo o la sede municipal de Churruchaos. Son los tres edificios emblemáticos de la ciudad que se quieren recuperar y rehabilitar con los fondos europeos Next Generation a través del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (Pirep) que gestiona el Ministerio de Transportes. A ellos se unen al menos otros cinco inmuebles que tramitan los municipios de Poio, Sanxenxo y Marín.

Auditorio Pardo Bazán de Sanxenxo FdV

En conjunto Pontevedra aspira a invertir un mínimo de diez millones de euros en sus tres propuestas de rehabilitación y opta a obtener de Europa al menos la mitad de esos fondos. No obstante, la competencia es feroz, ya que el ministerio cuenta con 600 millones de euros y, tras cerrar el plazo de candidaturas, maneja más de dos mil peticiones por importe de 2.010 millones de euros, el triple de los fondos disponibles.

Casa Consistorial de Marín FdV

El proyecto de más envergadura es impulsado por la Diputación y se centra en los edificios centrales del Museo de Pontevedra, en pleno centro histórico. Para ello, se ha solicitado una subvención de tres millones de euros para consolidar, restaurar y realizar una interconexión accesible mediante el subsuelo de los inmuebles García Flórez y Castro Monteagudo. Ambos serán conectados mediante una galería subterránea. Para una segunda etapa del proyecto quedará la unión con el Fernández López, también mediante un corredor en los sótanos, que se excavarán parcialmente para alojar equipamientos como los aseos e instalaciones.

Edificio centrales del Museo, en la plaza de A Leña FdV

Cerrados

Los tres edificios serán rehabilitados integralmente, ya que se encuentran en un estado ruinoso y cerrados desde hace años, para albergar nuevos espacios expositivos. También para garantizar la accesibilidad plena y disponer de nuevas instalaciones como el ascensor panorámico previsto para la torre del edificio Castro Monteagudo.

La ciudad opta a cinco millones de euros de fondos europeos para recuperar inmuebles emblemáticos

Por lo demás, el aspecto exterior de la plaza de A Leña “permanecerá exactamente igual”, y se estima inicialmente que, a falta del proyecto, la duración de las obras “en año y medio o dos años”. Para ello, es necesario disponer de los fondos y la petición económica de la Diputación se hace por el total máximo subvencionable de tres millones de euros sobre un coste total elegible de la obra (sin impuestos) de 3,8 millones de euros y un presupuesto total (también sin impuestos) de 6,5 millones de euros. Todo apunta a que la inversión final será más elevada.

Por su parte, el Concello tiene en marcha dos actuaciones más. La primera de ellas es en el antiguo Conservatorio de la calle Alfonso XIII, que se convertirá en un Laboratorio da Creatividade, un espacio de economía social vinculado a disciplinas como la creación artística o el diseño industrial. El Concello acometerá un proyecto de rehabilitación en el que prevé invertir más de 1,5 millones, que transformarán por completo el actual edificio, reconvertido en un “escaparate” de la potencia creativa de la ciudad.

La previsión municipal es que la subvención de los fondos Next Generation cubra hasta el 60% de la intervención, que de otro modo se llevará a cabo con fondos propios del Concello. Incluye una sala de audiovisuales, locales del Seminario Permanente de Jazz, escaparate de los prototipos y diseños que surjan de los proyectos creativos y una aceleradora de economía social.

La segunda propuesta municipal es actuar en el edificio del Concello situado en la calle Churruchaos, que será objeto de varias mejoras en su interior, a fin de redistribuir sus espacios para hacerlo más accesible y eficiente energéticamente, facilitando que cuente con más luz natural. Tienen un plazo de ejecución de seis meses y un presupuesto de 1.269.912,60 euros.

El Ministerio de Transportes ya cerró la convocatoria de ayudas para rehabilitar edificios públicos con 1.407 entidades locales que han presentado 2.079 solicitudes para mejorar la eficiencia energética, la sostenibilidad ambiental y la accesibilidad o conservación de su parque edificatorio.

En total, han solicitado 2.010 millones de euros de financiación europea, lo que supone más del triple del presupuesto del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (Pirep) de titularidad local, dotado con 600 millones de euros. Al ser una convocatoria en concurrencia competitiva, sólo resultarán elegidas las propuestas que mayor puntuación alcancen según su calidad, solidez, enfoque integral, innovación, oportunidad y gobernanza, hasta agotar el presupuesto.

Más allá de las mejoras energéticas, este programa permite financiar actuaciones que ayuden a solventar o mejorar carencias importantes del parque edificado público relativas a cuestiones de habitabilidad, como puede ser un confort acústico deficiente, una mala calidad del aire, o bien solventar problemas de accesibilidad y mejorar distribuciones obsoletas o desactualizadas con las nuevas formas de trabajo, etc.

Inmuebles particulares

Al margen de las ayudas para edificios públicos, también está en marcha un plan de subvenciones para rehabilitaciones y mejora energética en inmuebles particulares. Al respecto, el presidente del Consello Galego de Colexios de Aparelladores e Arquitectos Técnicos, Roberto Medín Guyatt calcula que gracias a los fondos Next Generation, la factura energética de las viviendas de un edificio puede verse recortada hasta en un 85%. “Un edificio de 14 viviendas que elimine la caldera de gasóleo, un combustible fósil, y la sustituya por biomasa, pasará de pagar una factura energética anual de 42.000 a 7.000 euros”, asegura José Manuel Grandío, coordinador de la Comisión de Rehabilitación Energética del Consello Galego de Colexios de Aparelladores e Arquitectos Técnicos y próximo presidente de turno del Consello. Cada vivienda de ese edificio dejará de pagar 250 euros al mes y pasará a tener una factura de la luz de poco más de 40 euros. El ahorro supera los 200 euros mensuales, según sus cálculos.

Este Consello, que ya organizó varios encuentros para dar a conocer en detalle todas estas ayudas entre sus colegiados y con administradores de fincas, se refiere al Programa 3 de ayuda a las actuaciones de rehabilitación a nivel de edificio y al Programa 5 de ayuda a la elaboración del Libro del Edificio Existente (LEEx) para la rehabilitación y la redacción de proyectos de rehabilitación, ambos reflejados en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, los denominados fondos Next Generation. Se calcula que “en torno al 90% de los edificios existentes en la ciudad de Pontevedra” puede optar a estos fondos “Tenemos un parque de viviendas muy antiguo”, recuerda José Manuel Grandío, quien fija la frontera de la eficiencia energética en el año 2007.

Costes energéticos

El Consello Galego de Colexios de Aparelladores e Arquitectos Técnicos sigue poniendo el foco en el encarecimiento de la energía y combustibles, la carencia de materiales básicos para la construcción o las dificultades para encontrar mano de obra cualificada. Medín Guyatt cree que el futuro a corto plazo presenta dudas. “La incertidumbre puede afectar a la ejecución de los fondos Next Generation”. Los ‘aparelladores’ alertan de nuevo de que “constructores están dando presupuestos con validez de 10 a 15 días; si pasadas dos semanas no se afronta el acopio de materiales, ya no hay garantías sobre esos precios”. José Manuel Grandío ya advirtió de una posible paradoja: “Se puede dar la circunstancia de que dispongamos de mucho dinero procedente de la UE que no podremos invertir”. “Si los fondos Next Generation asignados para 2022 no se ejecutan, se perderán”, alerta Medín Guyatt. “Además se comprometería la recepción de fondos futuros al incumplirse los compromisos de ejecución adquiridos ante la Unión Europea”, advierte.

El bum de las rehabilitaciones: la Casa Consistorial, el Teatro Principal o Santa Clara

La rehabilitación de edificios públicos, para mejorar sus usos anteriores o dar una nueva utilidad, ha experimentado en los últimos meses un bum de proyectos que se traduce en las actuaciones por parte del Concello en el Teatro Principal o en la histórica Casa Consistorial de la plaza de España. En el primer caso, los trabajos comenzaron hace meses, pero los problemas de la empresa adjudicataria han obligado a suspender las reformas y acondicionar provisionalmente el edificio para poder utilizarlo mientras no se licita y adjudica de nuevo el proyecto. En el caso del palacio municipal de la plaza de España, sin uso desde hace años, las obras se adjudicaron hace unos meses por algo menos de 1,4 millones de euros para actuar en todo el edificio, pero sobre todo en la primera planta para usos institucionales. La intervención deberá servir asimismo para solucionar el problema de accesibilidad desde los accesos y entre los diferentes niveles del edificio. En “lista de espera” para su reutilización se encuentran dos inmuebles emblemáticos de la ciudad: el convento de Santa Clara y la antigua delegación de Hacienda de la plaza de A Ferrería. El viejo cenobio, adquirido por el Concello a finales de 2021, se convertirá previsiblemente en sede del Museo. Por el momento se trabaja en un extenso programa arqueológico que durará varios meses. A su término, se analizará su idoneidad como sede museística. La antigua delegación de Hacienda se transformará en Archivo Histórico, según los planes actuales del Ministerio de Cultura, después de años de intentos infructuosos de venta. Se trabaja en el diseño de necesidades para ese fin y todo apunta a que no habrá obras en el inmueble antes de 204, salvo alguna limpieza en la cubierta. La gran “laguna” en esta ola de rehabilitaciones es el pazo de Lourizán, objeto de controversia desde hace años entre la Xunta (que usa y debe mantener el inmueble) y la Diputación, su propietaria. Una reciente sentencia ordena a la Xunta a conservar el Pazo, pero su propuesta es ahora que el Gobierno central use los fondos Next Generation para ello.

Marín, Poio y Sanxenxo también presentan iniciativas

El Concello de Sanxenxo ha solicitado estas ayudas para la rehabilitación integral del Pazo de Emilio Bazán. Con un presupuesto de 1,5 millones, se busca remodelar el auditorio, construido en 2002 y que “en estos momentos presenta importantes deficiencias energéticas tanto lumínicas como térmicas y limitaciones de accesibilidad que deberán ser solventadas”. Este es el caso del Concello de Marín, prevé hacer varias actuaciones en la Casa Consistorial y los pabellones polideportivos de A Cañota y O Sequelo, con el objetivo de mejorar en ámbitos como la accesibilidad, la eficiencia energética y la digitalización. Ha abierto un buzón virtual en la sede electrónica del Concello para que la ciudadanía pueda trasladar sus propuestas y sugerencias en cuanto a las mejoras. El Concello de Poio impulsa un proyecto de recuperación de la antigua escuela unitaria de Arén, en la parroquia de Samieira. La actuación supondrá una rehabilitación integral del edificio, cuya construcción se remonta a los años 50 y que, tras cesar su actividad como centro educativo, ha servido como local social de los colectivos de esta parroquia. La obra está valorada en unos 278.000 euros. La intención municipal es llegar a 158.480 euros a través del Pirep y asumir, con fondos propios, los 118.917 euros restantes.

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