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Faro de Vigo

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El río Lérez perderá casi un 8% de su caudal en solo 17 años a causa del cambio climático

Los cálculos de Augas de Galicia apuntan a un escenario con cada vez mayores probabilidades de episodios de sequía -El cauce apenas pasó un único verano, en 2014, sin alertas por escasez de agua en la última década

El río Rons, uno de los afluentes del Lérez, ayer. | // GUSTAVO SANTOS

Las lluvias de los últimos días no deben confundir a la población a la hora de relajar las medidas de ahorro en el consumo de agua. Este es un recurso básico y cada vez más escaso, también aquí en la hasta ahora lluviosa Galicia y lo va a ser más en los próximos años.

Al menos estos son los cálculos que realizan en Augas de Galicia como consecuencia, principalmente, del cambio climático. La comunidad perderá casi un 8,6% de sus recursos hídricos en 2039. En el caso del Lérez, se estima que la pérdida de su caudal en apenas 17 años será de un 7,9%. A quien pueda parecer un porcentaje bajo, lo cierto es que se trata, sin embargo, de una cantidad ingente de agua. Por ejemplo, a nivel gallego, este 8% de agua perdida por la crisis climática sería suficiente para abastecer durante todo un año a las grandes áreas urbanas gallegas.

La del Lérez será una de las cuencas que mejor soportará el cambio climático, aunque con apenas ligeras variaciones respecto al resto de Galicia. Curiosamente, las áreas fluviales más afectadas serán las situadas al norte de la comunidad. Por ejemplo, el sistema Eume, ría de Ares se cree que puede quedarse con hasta un 11.45% euros. Los que menos pérdida sufrirán se calcula que son las cuencas del Verdugo y la ría de Vigo y Baiona (con un 7,79%) y el de Pontevedra (con un 7,92%).

Septiembre es históricamente el mes más complicado para el río, con seis alertas rojas por sequía en los últimos doce años

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Otro de los grandes problemas es que esta situación no solo afectará a las aguas superficiales, sino que también se prevén caídas de los recursos disponibles en las aguas subterráneas y manantiales con un 6,87% en el área de Pontevedra

Los cálculos se realizan en base a estudios realizados tanto por la Unión Europea, en el proyecto PESETA, como del CEDEX  (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas) que advierten de un aumento de la temperatura media de entre 2,3 y 3,7 grados centígrados para el sur de Europa. Se calcula que las precipitaciones se reducirán en torno a un 6,5% y la situación irá empeorando a media que avance el siglo XXI.

Ya en los últimos años se vienen encontrando pruebas de los efectos de este cambio climático en cuanto a los periodos más recurrentes de sequía en la comunidad autónoma: Mientras que en el periodo entre 1940 y 1975 solo hubo un caso de sequía severa (entre 1953 y 1954), en el último medio siglo ya se han registrado siete periodos de déficit hidrológico de carácter grave. El más reciente fue en 2016 y se prolongó hasta 2018.

Imagen del río Lérez a su paso por el puente de Os Tirantes, ya a su paso por el casco urbano de Pontevedra. | // GUSTAVO SANTOS

En el caso del río Lérez, en los últimos diez años solo hubo dos veranos en el que el cauce fluvial no estuviera sometido a un nivel de alerta naranja por la escasez de agua y la falta de precipitaciones y uno solo en el que no hubiera ningún tipo de alerta, el de 2014.

En el resto, especialmente en agosto y septiembre, siempre hubo algún tipo de restricción. El mes con peores datos es siempre septiembre, cuando se acumulan ya muchas semanas sin precipitaciones. De los últimos años, el cauce del Lérez llegó a estar en nivel rojo de emergencia hasta en 12 ocasiones, de las cuales, la mitad, lo fueron en un mes de septiembre. Entre 2008 y 2011 y entre 2017 y 2018. Los dos últimos años estuvo en nivel naranja por escasez de agua.

Uno de los problemas este año es que la prealerta por sequía ya está activada desde el pasado mes de febrero, mucho antes de lo que es habitual. En la cuenca del río Lérez esto no ocurrió en los últimos diez años.

Prealerta temprana

Uno de los peores años en cuanto a recursos hídricos disponibles en el Lérez había sido 2010, cuando la prealerta se activó en mayo, para convertirse en alerta en junio y en emergencia en julio. De momento, la Xunta mantiene el nivel amarillo de prealerta pero sigue haciendo un llamamiento a gestionar bien el agua y su consumo ante la posibilidad de un verano sin lluvias que pudiera complicar la situación.

Las últimas lluvias fueron un pequeño respiro, pero no suficiente

Las lluvias de los últimos días han permitido al río Lérez subir un poco su nivel, pero no lo suficiente para que la situación deje de ser preocupante. Hace justo un mes, el 20 de mayo, ya con la prealerta por sequía activada, el cauce bajaba con un caudal medio de 9,8 metros cúbicos por segundo. Hasta apenas hace unos días, el río marcaba sus niveles mínimos con 3,1 metros cúbicos el pasado viernes. Ayer lunes, el cauce medio se había recuperado gracias a las últimas precipitaciones hasta los 4,1 metros cúbicos por segundo, es decir, un pequeño respiro pero aún por debajo de la mitad de lo que marcaba hace un mes. Y es que si se analizan los registros de MeteoGalicia, los chubascos intermitentes de estos últimos días no están dejando grandes cantidades de agua. Mayo fue un seco en Pontevedra, con 37,9 litros recogidos por metro cuadrado cuando lo habitual es moverse en un rango que va de entre los 92 a los 128 litros por metro cuadrado a lo largo de este mes. Es decir, llovió mucho menos de la mitad de lo que es habitual. En lo que va de junio se han recogido 37,5, casi ya la misma cantidad que todo el mes de mayo, pero poca lluvia para que los recursos hídricos puedan recuperarse. La lluvia habitual para un mes de junio en Pontevedra es de entre 39 y 61 litros por metro cuadrado, por lo que las cifras de este mes se acercarían ya a la normalidad, el problema es que se acumula un balance muy negativo de los anteriores.

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