A falta de que sea confirmado por el pleno de la corporación, el Concello de Marín ya tiene empresa para ejecutar el ansiado auditorio. La mesa de contratación ha seleccionado la oferta de la constructora viguesa Oreco Balgón para ejecutar esas obras, en el segundo intento de sacar adelante este proyecto. Su propuesta económica es de 5.278.601,90 euros, unos cien mil euros más barata que la presentada por la unión de empresas Prace-Xestión Ambiental de Contratas, que se ajustaba casi al detalle al precio de licitación de 5.385.229,45 euros. El plazo de ejecución es de 31 meses. Por tanto, si no se tuerce nada, como sí ocurrió en el primer concurso, el centro cultural marinense será una realidad en 2025.

Este es el segundo intento municipal para adjudicar las obras de este complejo cultural, después de que el primer concurso –al que optó una única empresa, Citanias– quedase desierto porque esa firma renunció poco después de resultar elegida. Aquel fracaso, atribuido al alza de precios de los materiales de construcción, llevó al gobierno local a elevar el presupuesto en más de un millón de euros, adaptado a los precios de 2022 en lugar de los “desfasados” del concurso inicial.

Así, el presupuesto total de licitación de la obra era de 5.385.229,45 euros. Oreco Balgón ofrece un precio 110.000 menor. La financiación tiene el mismo porcentaje original de los fondos de la Marín Dusi, estrategia cofinanciada en un 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea , y la Xunta, junto con un préstamo municipal.

El gobierno local confía en poder disponer, aunque con retraso, de una infraestructura que se considera “básica” para Marín y que estaría ubicada en terrenos portuarios, detrás de la marquesina de autobuses.

La revisión presupuestaria no afecta al diseño inicial, un edificio “semisubterráneo, reduciendo así la barrera visual y priorizando la horizontalidad, para que no se distorsione la imagen de la fachada costera”.

Esencialmente, el exterior del inmueble combinará tramos verdes de cubierta vegetal; de vidrio y de acero. “Será especialmente interesante la vista el edificio desde la Alameda, ya que, al estar más elevada sobre el terreno, servirá como mirador de la superficie del Auditorio, cuya horizontalidad permitirá que el aire sea el último elemento del paisaje a la vista”.

El Auditorio está diseñado como Edificio de Consumo Energético Casi Cero. Para ello, se combinarán instalaciones de energía renovable con características arquitectónicas que minimicen el consumo energético. Además, todos los sistemas de servicios contarán con certificaciones energéticas. Contará con “amplios aleros en la zona sur, que generarán sombras en el interior, evitando que la incidencia del sol provoque un efecto invernadero en el interior. Esto irá acompañado del uso de vidrios de control solar, que tienen la capacidad de reflejar la energía del sol, controlando también la temperatura interna de la infraestructura”. En cuanto a la iluminación interior, se utilizará tecnología tipo LED que regula la intensidad lumínica en función de la iluminación exterior.

“El diseño interior del Auditorio está pensado para acoger todo tipo de actividades socioculturales, desde aquellas que requieren un gran espacio hasta una pequeña aula para más actividades cotidianas. Todos ellos, en torno a un vestíbulo que puede hacer a veces de mayor plaza”.

La sala principal contará con un patio de butacas con un área de unos 640 metros cuadrados, con 550 asientos, y un escenario de cerca de 220. El patio de butacas se puede dividir en tres subespacios que pueden albergar tres vistas a la vez. Además, el equipamiento contará con cuatro aulas, tres de varios tamaños y una más grande diseñada para usos multidisciplinares; dos baños, siete camerinos, una sala de audiovisuales y un almacén. Toda la planta sumará un espacio total de casi 2.000 metros cuadrados.