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Faro de Vigo

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El número de locales comerciales vacíos en la ciudad se redujo un 35% en el último año

Pontevedra cuenta actualmente con 270 bajos disponibles para su arrendamiento, 130 menos que en febrero de 2021 | Hostelería, textil y alimentación son los sectores que aglutinan la mayoría de las operaciones de los locales

Un local disponible para alquilar en la esquina entre las calles Benito Corbal y Blanco Porto. | // GUSTAVO SANTOS

La recuperación del sector comercial en Pontevedra empieza a ser una realidad. Entre febrero de 2021 y de 2022, la ciudad ha visto reducido en un 35% el número de locales vacíos, disponibles para alquilar. Según los datos facilitados por la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), la Boa Vila tenía en febrero de 2021 400 bajos comerciales vacíos y un año después esa cifra ha caído hasta 260. Entre febrero y abril de este año, sin embargo, se ha producido un repunte mínimo, con 270 locales disponibles actualmente para su arrendamiento o venta.

Además, por comarcas, la situación en este 2022 se mantiene estable, con Poio como municipio con menos bajos vacíos, 35, seguido de Caldas con 40, la zona de O Salnés, con 180, y la de O Morrazo, con 220.

Actualmente, la oferta existente en el canal de comercialización es más que suficiente para atender la demanda, pero desde Fegein apuntan que “apreciamos una atomización de la demanda en las áreas de influencia de las siete principales ciudades de Galicia, siendo mucho más reducida o marginal en el resto de concellos gallegos”.

Así, según los datos facilitados por la Federación, hay unas áreas que avanzan y aglutinan el 80% de la oferta y demanda, que se corresponden con los municipios más poblados. Sin embargo, la mayor parte de la demanda se concentra en los núcleos más céntricos. En este sentido, es más que significativo que las calles con mayor movimiento y, por tanto, menos locales vacíos, estén prácticamente tomadas por las grandes marcas y franquicias, con lo que el comercio local queda desplazado a otras zonas menos céntricas o directamente a la periferia, al ser inasumibles los precios de arrendamientos de los locales en los núcleos céntricos.

Es el caso, por ejemplo, de la “milla de oro” pontevedresa, Benito Corbal, en la que apenas hay dos o tres bajos disponibles y por uno de ellos –de gran superficie– se llegó a pedir un alquiler mensual de 23.000 euros. Los precios medios de un local comercial varían en función de muchos factores, especialmente su ubicación, metros cuadrados y estado de conservación. En el centro de Pontevedra, entre Benito Corbal, Michelena, Oliva o Peregrina, un bajo de tamaño pequeño o medio puede llegar a alcanzar los 4.000 euros al mes. Plaza de San José, Riestra, Rosalía de Castro, Cobián Roffignac, Joaquín Costa o Frai Juan de Navarrete son algunas de las calles en las que los alquileres están en niveles más asequibles, con precios que rondan los 1.300 euros al mes.

Hostelería, restauración, textil y actividades de alimentación son los sectores que aglutinan la mayoría de las operaciones de locales comerciales, siendo las calles más céntricas las predilectas para los negocios de ropa, bisutería, calzados y complementos.

“La restructuración del sector financiero, y lo que queda aún por venir, ha provocado que cientos de locales en los últimos años hayan quedado vacíos en los centros y semicentros de las ciudades y municipios más poblados”, analiza el presidente de Fegein, Benito Iglesias, que considera que a esto hay que añadir “la actual situación económica y sanitaria, sumado a un auge sin precedentes del circuito de comercialización online, lo que agrava los cierres en el sector comercio y hostelería-restauración en los próximos meses con especial incidencia en los municipios de interior y más pequeños”.

En este sentido, augura que la oferta de locales y bajos comerciales seguirá aumentando en el primer semestre de este año, por lo que confía en que se abaraten los precios actuales.

Iglesias se refiere concretamente al traslado de muchos negocios al mundo online. “Los propietarios de locales deben comprender que ese perfil de cliente ya no volverá, y esta es una de las principales razones por la que, si no se abarata el precio de los locales vacíos existentes, ante una oferta abundante como la actual, aumenta las posibilidades de que ese local o bajo quede vacío”, apunta el presidente de Fegein, que lo compara con el porcentaje de viviendas vacías: “Sus propietarios prefieren verlas desmoronarse en ruinas antes de rehabilitarlas o venderlas. Pues con los locales vacíos ídem de lo mismo. Prefieren costear durante años sus gastos de IBI, comunidad, etc. antes de bajar unos euros su arrendamiento y darle así rentabilidad y vida en su conservación a su propiedad”.

Un bajo en propiedad supone 3.000 euros de gasto medio

Según los datos facilitados por la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias, la propiedad de un local comercial representa unos gastos medios anuales de 3.000 euros, al tener que hacer frente a gastos como comunidad, IBI, mantenimiento de los servicios de agua o luz. Así, desde Fegein aconsejan a los propietarios que “es mejor el tener un arrendamiento acorde al precio de mercado, que tener un local vacío que solo origina gastos y deterioro”. Además, en este sentido, la Federación plantea a las administraciones “líneas de apoyo fiscales a arrendadores y arrendatarios en ayuntamientos de interior de menos de 5.000 habitantes, al constatar la gran dificultad de dinamizar una oferta estática y una pérdida del valor patrimonial considerable”.


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