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Balance de la XII Pontevedrada: 350 caminantes llegaron a Santiago

Padrón es el “ecuador psicológico” de los participantes solidarios en la marcha por la visibilización de la donación de sangre y órganos

Los participantes reuniéndose en el punto de salida el pasado sábado. Gustavo Santos

“La cifra de los que llegan no es lo más importante, sino la intención y el cariño que tienen todos los participantes”. De este modo hacía balance ayer Francisco Pérez-Mirás, presidente de Asampo, entidad organizadora de la marcha Pontevedrada, del desarrollo de la XII caminata hasta Santiago de Compostela por la visibilización de la donación de sangre y órganos.

Finalmente, fueron alrededor de 350 personas las que lograron completar el trayecto entre la Boa Vila y la capital gallega de las más de 1.200 que se habían inscrito. “El ecuador psicológico es el Scala, en Padrón, donde muchas de ellas deciden abandonar la ruta. Es uno de los establecimientos colaboradores al que estamos muy agradecidos. Allí comienzan a preparar desayunos desde las cuatro de la madrugada: café, zumo, cruasanes...”, explica Pérez-Mirás, que añade que no es el único. “También están el Don Pulpo, que invita a café y magdalenas; el San Amaro; las Termas en Caldas, que invita a rosca, o el autoservicio San Miguel en Valga, en donde hacen sopa, empanadas... para los participantes. Son detalles muy importantes para nosotros, porque parece que después de comer algo así te cambia el cuerpo”, reconoce.

“Soñar la Pontevedrada es la leche; hacerla ni te cuento. Te compensa, gratifica”

Fran Pérez-Mirás - Presidente de Asampo

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También expresa su agradecimiento público a la colaboración del Concello de Pontevedra y la diputación provincial.

Pese a que uno de los miedos de la organización era el clima, finalmente la lluvia respetó a la marcha y tan solo hubo cortos espacios de tiempo en los que los caminantes avanzaron bajo un fino “orballo”. “Fue curioso, porque cuando llegamos y terminamos todo fue cuando empezó a llover en Santiago; estábamos bendecidos”, celebra el presidente de Asampo.

Fran Pérez-Mirás (dcha.) junto a otros participantes a su llegada a O Obradoiro.

Casos de “pillería”

Entre las anécdotas de esta edición, destaca a aquellos casos en los que “la gente participa sin haberse inscrito y después intenta utilizar el autobús escoba para regresar a Pontevedra”. En este sentido, recuerda ante este tipo de “pillería” que todos los participantes cuentan con un dorsal y un número, de modo que el control es absoluto.

“Por otro lado, hay mucha gente que se inscribe y lo hace simplemente por colaborar con la causa y ya se pone un límite mucho antes del final, Caldas, por ejemplo. Para nosotros todos son igual de importantes, porque la intención es lo que valoramos, no el camino recorrido”, considera.

“Soñar la Pontevedrada es la leche; hacerla ni te cuento. Te compensa, gratifica”, concluye emocionado el organizador.

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