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Faro de Vigo

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Colas en las gasolineras de Pontevedra en el arranque de la rebaja del combustible

"El sistema de cobro va muy lento. Ya se veía venir", se lamenta Benigno Redondo, presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Pontevedra (AEESP) y dueño de una gasolinera en Poio

Colas ante la estación de servicio, en la PO-308 Gustavo Santos

Las gasolineras de Pontevedra y su comarca, al igual que en el resto de España, han comenzado este viernes a aplicar la medida de contención de precios de los carburantes aprobada por el Gobierno de coalición. Se trata de una bonificación obligatoria de al menos 20 céntimos por litro de combustible hasta el día 30 del próximo mes de junio. Y este primer día de aplicación ha convertido muchos de estos recintos en un caos de coches esperando para repostar.

El "atasco" se deriva de una mayor afluencia de clientes, que aguardaron a esta jornada para adquirir carburantes, pero sobre todo por la "lentitud" del sistema informático habilitado para realizar los cobros. Así lo constata Benigno Redondo, presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Pontevedra (AEESP) y dueño de una gasolinera en Poio. Al pie de los surtidores se quejaba este viernes de que "era algo que se veía venir. El Gobierno adoptó las medidas sin contar con el sector y el jueves a als 22.00 horas aún no teníamos el sistema informático de descuentos".

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Colas en las gasolineras el primer día del bono al combustible Gustavo Santos

"Era previsible que fallase. va muy lento y no podemos cobrar con rapidez", se queja Redondo mientras trata de acelerar el colapso en sus instalaciones. En los monolitos de las gasolineras y en los surtidores se exhiben los precios del carburante sin descuento, que se aplica a la hora de cobrar el repostaje. Es aquí donde todo se atasca. "No es un descuento fijo, sino que oscila entre 20 y 30 céntimos según el sistema de pago o tarjeta que se utilice. El sistema informático debe identificar cada pago y aplicar la rebaja", explica el presidente ed ESESP.

Es el Estado el encargado de asumir un descuento de 15 céntimos, mientras que las petroleras se encargarán de un mínimo de 5 céntimos, llegando con el correspondiente descuento a un mínimo de 0,20 euros por litro.

A juicio de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Pontevedra (AEESP), “existe un riesgo alto para las pymes y micropymes que no tienen tanta liquidez como las petroleras”, explica Benigno Redondo, que cree que sería más eficaz que se aplicara un periodo de adaptación. "Si no se normaliza la situación, tres meses así es moririse", apunta.

Según los datos de la patronal, “alrededor del 70%” de las estaciones estarían en esta situación. Como el descuento tendrá que ser aplicado por las propias estaciones de servicio, serán ellas las que, de facto, tengan que adelantar de sus arcas las bonificaciones hasta que se las compense el Estado. El montante diario a adelantar, según las estimaciones de la asociación que dirige Redondo, estaría en torno a los 1.500 euros y dependerá, en cualquier caso, del volumen de negocio de cada estación.

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