El Gobierno autonómico, a través de Portos de Galicia, se reunió ayer con los patrones mayores de las cofradías de pescadores de Pontevedra, Raxó y Lourizán para presentarles el proyecto de renovación del edificio de la lonja de Campelo, donde los tres organismos llevan a cabo su actividad habitual.

El objetivo de este proyecto de remodelación, que cuenta con un presupuesto de 645.000 euros, es ampliar hacia el extremo sudeste y acondicionar la zona de uso administrativo, así como el espacio destinado a ventas. El esquema de uso de la propiedad, señalan desde la Xunta, se mantendrá, con la zona de oficinas y acceso de público en la planta baja.

Por otro lado, se realizarán ciertas mejoras en la planta superior del edificio, tradicionalmente destinada a reuniones. Más concretamente, se modificará la cubierta para que haya más luz natural, habrá una nueva sala de reuniones, aseos, un almacén y un cuarto de instalaciones.

En la parte que alberga el almacenamiento de caja, se instalará un forjado intermedio, mientras que la zona de oficinas contará con un pasillo central que actuará de eje de acceso a las mismas.

Sin embargo, la entrada al edificio seguirá estando en el mismo punto de acceso, con una marquesina que cubre la zona de las inclemencias del tiempo. También se acometerá una reforma en la zona de ampliación dedicada a la depuradora, donde se instalará un tabique de separación.

Durante el encuentro, Susana Lenguas, presidenta de Portos de Galicia, aseguró tanto a los patrones mayores como al presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Pontevedra que la licitación del proyecto ya se encuentra en su fase final.

Con estos trabajos, explican desde la Xunta, se pretende dar respuesta a las necesidades que había en una infraestructura con una actividad importante, en la que el año pasado se descargaron cerca de medio millar de toneladas de pescado fresco, con un valor en primera venta de 5,2 millones de euros.