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Faro de Vigo

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La pandemia azota otra vez al Carnaval en Pontevedra, que queda sin comparsas: “es un riesgo  muy grande”

Una comparsa en un desfile de Carnaval anterior a la pandemia. Gustavo Santos

Igual que en el año 2021, el carnaval en los concellos de la provincia de Pontevedra no contará con el “alma de la fiesta”, los grupos y comparsas que convierten las calles en un espectáculo. Por motivos sanitarios, estas agrupaciones han decidido no participar una vez más en su cita clásica del calendario festivo, que vuelve a estar marcada por el impacto del coronavirus en la vida diaria de los habitantes. Así lo han confirmado además la gran mayoría de agrupaciones de este tipo de la zona, que han llegado a un acuerdo con respecto a no participar en ningún evento de este tipo que se celebre durante todo el mes de febrero en multitud de concellos del entorno de la ciudad.

Desde estas asociaciones mantienen que la incertidumbre producida por la crisis sanitaria es un motivo de peso suficiente como para cesar, por el momento, las actividades relacionadas con unas comparsas que, en condiciones normales, necesitan de varios meses de antelación para preparar toda la campaña de Carnaval. “Ninguna comparsa de la zona va a salir, nos reunimos entre nosotros y llegamos a esa conclusión”, comenta Analía, de la comparsa marinense Os da Caña, que indica que toda la intendencia que rodea a una organización de este tipo “lleva varios meses de preparación, desde septiembre”, entre ensayos, compra de uniformes y preparación de ciertas estructuras para las carrozas.

“Además del riesgo sanitario, decidimos no salir para no arriesgarnos a gastar el dinero que tenemos y que luego no se vaya a celebrar nada”

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“No podemos ponernos en riesgo, entre las restricciones y los posibles contagios había demasiados factores en contra”, reconoce Noemí, que forma parte de la comparsa As Flores do Carnaval, una agrupación de Monte Porreiro. “Todos queremos salir, pero decidimos apoyarnos unos a otros y ser compañeros. Es necesaria mucha antelación y no teníamos ni tenemos idea de lo que va a pasar”, señala.

Ese componente de incertidumbre y riesgo también se traslada al bolsillo de estos grupos festivos, que tienen que hacer frente a desembolsos muy grandes para sacar adelante los carnavales de cada año. “Se trata de una inversión grande, arriesgada en estos momentos”, recalca Lito, de Solfamidas, una comparsa de Campo Lameiro. Lo que antes era un gasto habitual, hoy es “inviable”, afirma.

“Además del riesgo sanitario, decidimos no salir para no arriesgarnos a gastar el dinero que tenemos y que luego no se vaya a celebrar nada”, señalan desde Os Paparrulos, de Marín, que prevén como objetivo salir ya “para 2023”, dependiendo de las vicisitudes que vayan surgiendo. En su caso, tienen una batucada más pequeña, llamada Maracumbé Bloco, que sí podría participar en los carnavales porque se trata de un grupo mucho más reducido y que requiere menos preparación que el de una comparsa.

“Nos han preguntado si por lo menos podíamos hacer algún tipo de animación, pero salir como comparsa es ponernos en riesgo a todos”

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El aspecto de la preparación, que suele empezar entre agosto y septiembre para llegar a febrero con todas las coreografías en sincronía, también ha sido un quebradero de cabeza y un motivo para que las comparsas optaran por estar un año más inactivas. “No tenemos nada preparado, pero es que ni siquiera hemos podido juntarnos”, señala Mundo, uno de los promotores de Os Canecos, comparsa afincada en Poio.

Los concellos, en aviso

Tras citar sus motivos y llegar a la misma conclusión, la gran mayoría de las comparsas de la zona de Marín, Poio y Pontevedra han trasladado a los municipios su negativa a participar. La decisión, prácticamente unánime, llegó tras varias reuniones entre los impulsores de estos grupos.

Han sido los concellos, primero de Lalín durante el mes de diciembre, y después Poio y Pontevedra en las últimas horas, los que se han puesto en contacto con estos grupos, para “sondear” y conocer las posibilidades que tenían de participar en sus respectivos carnavales, pero la negativa por parte de las comparsas ha sido clara y rotunda hasta el momento.

“Nos han preguntado si por lo menos podíamos hacer algún tipo de animación, pero salir como comparsa es ponernos en riesgo a todos”, afirman desde As Flores do Carnaval. “Anteayer nos llamó el Concello de Pontevedra y ya les confirmamos al 100% que no salíamos”, reitera Lito, de Os Solfamidas.

En la misma línea, los marinenses de Os da Caña recalcan que “los concellos quieren, pero nosotros no podemos volver así, en estas condiciones”. A pesar de las ganas que hay por celebrar unos días tan festivos como los de Carnaval, el sentimiento entre las comparsas es generalizado: otro año será.

Miembros de Amoriños, en febrero de 2020. | // RAFA VÁZQUEZ

Amoriños de Bora volverá como grupo “en un futuro”

Una de las agrupaciones más premiadas en los carnavales la provincia en los últimos años, los Amoriños de Bora, anunció hace dos años que 2020 sería su último ejercicio como comparsa, tras tomar la decisión de cesar su actividad y centrarse en el trabajo de la asociación cultural homónima. Sin embargo, en ese tour final, el impacto del COVID y el confinamiento les pilló en sus últimas dos fechas. “Nosotros ya teníamos decidido dejar el tema de las comparsas”, comenta José Manuel, directivo de la Asociación Cultural Amoriños de Bora, que sugiere otro futuro para esta agrupación tan tradicionalmente relacionada con el espíritu del carnaval pontevedrés. “Contemplamos volver como grupo en un futuro, pero no como comparsa”, afirman desde la Asociación, que seguirá participando de otro modo en los carnavales de la zona.

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