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Faro de Vigo

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Nando Álvarez| Director deportivo del Club de Tenis de Mesa Monte Porreiro, Premio Cidade de Pontevedra 2021

“Que un Club que nació como una labor social haya logrado algo tan grande es tremendo”

“Mi padre dijo que si le conseguían dos mesas el daría clases para sacar a los niños de las calles y así fue como empezó todo”

Nando Álvarez, ante la fuente de la plaza de A Peregrina. | // GUSTAVO SANTOS

El jurado eligió como premio Cidade de Pontevedra en la categoría de persona jurídica al Club de Tenis de Monte Porreiro. Una iniciativa que nació en 1998 como labor social y que a día de hoy proyectó internacionalmente el nombre de Pontevedra, además de realizar un importantísimo trabajo en el deporte base. Nando Álvarez es su actual director deportivo y entrenador del equipo de Superdivisión.

–¿Qué supone para el club este reconocimiento por parte de la ciudad?

–En primer lugar una sensación de orgullo enorme. Sabemos que es un premio muy importante. No solo representa el reconocimiento a un deporte o a una labor en concreto, sino a todos los valores de la ciudad. A cualquier tipo de entidad le honraría y a nosotros ya nos parecía increíble que nos hubieran propuesto, por lo que imagínese lo que supone que nos lo hayan otorgado. Para un grupo de personas que llevamos tanto tiempo trabajando con unos valores muy marcados de unidad y trabajo desde la base; también por haber nacido en Monte Porreiro y practicar un deporte no tan conocido, el hecho de que hayamos logrado esto es una sensación muy bonita.

"Tenemos una sensación en el club de orgullo enorme, sabemos que es un premio muy importante"

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–El tenis de mesa es un deporte de los mal llamados minoritarios, supongo que también supone un espaldarazo para continuar adelante con una labor que a veces no tiene el eco de otras disciplinas...

–Exactamente. Yo estoy convencido de que siempre hay alternativas y que no solo hay que tomar el camino que te van marcando. A mí no me gusta el término de deporte minoritario. Nosotros nos hemos propuesto desde hace ya mucho tiempo que el tenis de mesa en Pontevedra sea algo muy grande y vemos que lo estamos consiguiendo porque cada vez el número de practicantes y aficionados es mayor. No tenemos capacidad para meter más gente debido ya al gran grupo que somos y este premio los representa a todos ellos y representa todo ese espíritu. Que en unos años hayamos conseguido que el tenis de mesa suene como algo muy importante en Pontevedra y que aún encima te lo reconozca la propia ciudad de esta forma es algo súperbonito.

–Detrás habrá un importante trabajo a lo largo de años...

–Quiero hacer hincapié en que este club nació y surgió por su presidente actual, Lucho Álvarez. Al principio lo concibió como una labor social y que nos hayamos convertido en algo tan grande es tremendo. Creo que esas raíces son las que hemos mantenido y las que nos hacen tan fuertes. El saber cómo hemos nacido y dónde hemos nacido.

–¿Cómo fue el origen del club?

–Lucho Álvarez, el presidente del Club, que es mi padre, fue una persona que jugó “ping pong” cuando estaba en la Universidad. A nosotros siempre nos trasladó esa pasión por lo que entonces se llamaba “ping pong”. Él estaba en el Plan Comunitario de Monte Porreiro a finales de los años 90, concretamente en 1998. La situación entonces era complicada en el barrio de Monte Porreiro y en la sociedad en general, así que el propuso que, si le conseguían un par de mesas, él daría clases a los niños para sacarlos de las calles. Y así fue como nació el Club.

"Siempre mantuvimos los mismos valores: que fuese algo pensado para que los niños se divirtiesen y viviesen lo que es formar parte de un grupo, sentirse respaldados"

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–De aquellas dos mesas a competir en la máxima categoría y en Europa...

–Así es. Surgió sin más. A los niños les encantaba. Cada vez íbamos teniendo más y poco a poco se fue formalizando todo. Pero siempre manteniendo los mismos valores: que fuese algo pensado para que los niños se divirtiesen y viviesen lo que es formar parte de un grupo, sentirse respaldados. Y así hasta ahora que estamos en competición europea, logramos la medalla de bronce de la Copa del Rey, tenemos una sección femenina de las mejores de España, quizá somos el mejor club de Galicia y de los mejores del país..., echando la vista atrás la verdad es que te emociona porque son muchos años, mucho trabajo, pero ves que merece la pena.

–¿El espiritu del club sigue siendo el mismo a pesar de todos estos éxitos?

–Totalmente. Curiosamente, el tenis de mesa es un deporte eminentemente individual. Aunque se juega también por equipos, es una disciplina en el que la ensencia es individual. Sin embargo, nosotros hemos conseguido que un deporte individual, a raíz de esa esencia de la que hablaba, se vea como un deporte totalmente de equipo. Aunque hemos tenido grandes éxitos a nivel individual, en grupo somos increíbles. Somos los más numerosos en todos los torneos a los que vamos y cualquier persona, independientemente de sus capacidades, siempre va a tener hueco en esta entidad.

–Se trata más de actitud que de aptitud...

–Es así. Eso nos distingue mucho. Siempre se arropa a cualquier niño o niña, da igual sus condiciones y eso es lo que nos diferencia. Cualquier persona va a tener cabida y yo creo que esa esencia, esa “marea azul” que ya nos empiezan a llamar, es la que siempre se siente detrás nuestra y de todo lo que significa este Club.

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