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El Museo cuenta con perfilar en tres meses la reforma del edificio de Santa Clara

Miembros del Consello Asesor do Museo visitan las instalaciones, un reto que dará continuidad al actual modelo de ciudad

Participantes en la visita oficial ayer al recinto. FdV

El Museo de Pontevedra espera contar en un plazo de tres meses con los informes pertinentes que permitan acometer las reformas más adecuadas para el convento de Santa Clara e incorporarlo del mejor modo posible a la institución provincial.

Así lo avanzó ayer su director, Xosé Manuel Rey, quien participó en una visita oficial de integrantes del Consello Asesor del Museo a la nueva propiedad del Concello de Pontevedra. Varios de ellos reconocieron, tras un recorrido por la construcción y la finca exterior que se trata de un gran reto que logrará dar continuidad a un modelo de ciudad que acerca a sus vecinos los espacios públicos.

“La hoja de ruta por el momento es continuar descubriendo. Estamos en un momento en el que tenemos que tener un conocimiento muy profundo e íntimo de las estructuras constructivas y espacios exteriores. Ahora es momento de análisis, de reflexión, de discusión crítica entre toda la gente para definir esa hoja de ruta”, resumió.

“La hoja de ruta por el momento es continuar descubriendo"

Xosé Manuel Rey - Director del Museo de Pontevedra

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En este sentido, informó de que se está pasando por una fase de “estudios intensivos preliminares”. “La próxima semana seguramente ya podamos lanzar el estudio de evaluación arqueológica, el estudio histórico artístico y el de lectura estratigráfica de los parámetros para identificar fases constructivas, porque este edificio no se concibe en un único momento, sino que tiene añadidos que tenemos que ir descubriendo para poder comprobar bien esa historia”, afirmó.

Indicó que la idea es que sea un equipo interdisciplinar muy amplio, de no menos de 20 personas. “Con las excavaciones arqueológicas probablemente nos llevemos alguna sorpresa. Este estudio nos permitirá hacernos una idea muy clara de lo que fue Santa Clara y de lo que puede ser en el futuro. La idea es que estos estudios preliminares salgan en tres meses, o cuatro, para tener una idea más o menos clara de hacia dónde podemos ir”, concluyó.

El grupo en el interior de la iglesia del convento. FdV

Múltiples posibilidades

Sobre las posibilidades que ofrece el recinto se manifestaron los integrantes del Consello Asesor do Museo, que estuvieron acompañados por el viecepresidente de la Diputación, César Mosquera, quien consideró que “puede ser una transformación del Museo enorme, porque prácticamente ningún museo urbano tiene una finca como esta, con las posibilidades que ofrece”.

La arquitecta Teresa Táboas recalcó que para la ciudad de Pontevedra “esto es casi casi la pieza que va a poner más de relieve el modelo de ciudad”. “Es una pieza importante no solo en lo que a la arquitectura se refiere, a la historia, ya que son siglos de este convento que formó parte de la memoria de la propia ciudadanía, sino también por este modelo que es conocido por poner por delante a las personas”, consideró.

“Deslumbramiento total”

“Esto es una joya para Pontevedra. Ya no como arquitecta, que es una maravilla, sino como ciudadana para mí es un lujo que se haga que el Concello y la Diputación hagan parte de la ciudadanía esta pieza”, resumió. Táboas reconoció que para el equipo que está detrás de esta operación es un reto importante “y se va a hacer bien”. “Hay que hacer unos estudios previos arqueológicos porque aquí hay mucha historia y muchas etapas distintas. Este edificio es un cúmulo de pequeños añadidos a lo largo del tiempo y por lo tanto es una parte importante”, recordó. Por ello subrayó que es necesario “dar respuesta a lo que viene por delante, al siglo XXI, y también a la ciudadanía de Pontevedra con este espacio que se va a incluir”. Por ello apostó por la recuperación y rehabilitación: “Tenemos que tocar la melodía en una clave distinta. Estamos en el siglo XXI y hay problemas que están ahí encima de nuestras cabezas. Vivimos en una zona que es Europa en donde ya hay mucho construido y donde la línea es recuperar, rehabilitar, retomar aquello que nos dejó el pasado y llevarlo a las manos de la gente del futuro.”

“La primera impresión es un deslumbramiento total, tanto por lo que hay como por lo que pueda haber en un futuro. Un espacio que estuvo cerrado durante siete siglos siempre transmite una atmósfera muy especial y singular”, expresó el crítico de arte Ramón Rozas, que celebró las “las posibilidades en clave de museo” Por último, Lola Dopico añadió que “es un espacio que también supondrá dinamización social, de relación de los ciudadanos”. “Espacio de exhibición, de formación, de memoria de la ciudad. Conecta mucho con la mentalidad de la ciudad y con el momento histórico en el que estamos: esfuerzo por recuperar y conectar con lo que ya tenemos y hacer futuro. Es un gran regalo y todos lo percibimos así”.

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