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Faro de Vigo

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Listas de espera para alquilar un piso

En el inicio del año continúa la tendencia de 2021, con alquileres a unos 600 euros de media, casi un 30% más caros que en 2020 | Predomina la venta de inmuebles de segunda mano, con un precio medio de 180.000 euros

Un hombre mirando los carteles de una inmobiliaria pontevedresa. | // GUSTAVO SANTOS

El año 2022 continúa arrastrando la tendencia de 2021 en materia de vivienda, con los precios al alza, especialmente en lo referente a pisos en alquiler, ante la escasa oferta y la creciente demanda. En la mayoría de las inmobiliarias de la ciudad de Pontevedra hay muy pocos inmuebles disponibles para su arrendamiento, algunas incluso no tendrían ninguno en este inicio de año, y desde hace meses han creado listas de espera para los interesados en este tipo de viviendas.

“Seguimos en la misma dinámica que en 2021, hay muy poca oferta. Nosotros ahora mismo solo tenemos un piso para alquiler”, apunta Natalia Orbán, propietaria de Pontehábitat, en la calle Peregrina, que añade que, “aunque se ha frenado un poco la demanda, algo típico de estas fechas postnavideñas, sigue habiendo mucha más que oferta, de ahí que los precios sigan subiendo”. En su caso, no han creado lista de espera, pero sí de seguimiento y solo para ventas.

En la inmobiliaria Boa Vila, en la plaza de Curros Enríquez, “hasta diciembre no teníamos pisos en alquiler; ahora han entrado seis de golpe”, apunta su gerente, Ibán Castro. En este caso sí se han visto obligados a crear listas de espera, ya que “la oferta no da para cubrir la demanda”.

En la ciudad de Pontevedra el precio medio de los arrendamientos de un inmueble tipo de dos habitaciones, garaje y trastero ronda los 600 euros mensuales, casi un 30% más que en 2020 y ligeramente por debajo de la media estatal, situada en 674 euros. Estas cifras varían según la ubicación, antigüedad, prestaciones y tamaño, entre otras características, pero el principal problema es que apenas hay disponibilidad de pisos para alquilar, lo que provoca que haya casi “peleas” por conseguir uno.

“Nosotros solo tenemos un piso libre ahora mismo y tenemos cinco o seis personas interesadas. Organizamos las visitas un par de días de la semana y después es el propietario el que decide a quién se lo alquila”, explica Orbán, aunque este sistema es el que utilizan la práctica totalidad de las inmobiliarias pontevedresas.

“Ahora los propietarios son más exigentes porque saben que hay menos oferta”, apunta Castro, que señala que se tienen en cuenta circunstancias como que el inquilino tenga un contrato indefinido, que no tenga mascotas o que se firme un seguro de impago. “Tal y como están las cosas, hay más miedo”, comenta, de ahí que la compra-venta sea la opción con más oferta en la actualidad.

En el último año, Pontevedra registró 85 transacciones de vivienda nueva, suponiendo un ligero incremento respecto al año anterior. A pesar de esto, en la evolución a cinco años, registró el mayor descenso de las transacciones de vivienda nueva (-39,72%) de las siete grandes ciudades de Galicia. En cuanto a la vivienda de segunda mano, representaron el 84,4% de las transacciones de Pontevedra (469), frente al 15,6% de vivienda nueva (85).

Sin embargo, que existan más opciones para adquirir un inmueble en propiedad que en alquiler no significa que los precios no hayan subido también en este tipo de transacciones. En Pontevedra, los pisos de dos habitaciones, plaza de garaje y trastero rondan los 160.000 euros de media y los de tres habitaciones, los 200.000 euros, alrededor de un 10% más que en el año 2020.

En el año de la pandemia, el número de transacciones inmobiliarias registradas se resintió bruscamente en las siete grandes ciudades de Galicia. En la comparativa a 5 años, Pontevedra es la única de estas siete grandes ciudades que registra un descenso del número de transacciones inmobiliarias totales (-4,06%). En 2020, el 99,1% de las transacciones en la ciudad fueron de vivienda libre (539), frente al 0,9% de vivienda protegida (5).

El sector confía en que los precios toquen techo este 2022

“La situación de los alquileres es heredada de 2021, porque la oferta es muy rígida y escasa y la demanda, sostenida. Pero hay una limitación importante en la capacidad de pago, por eso creo que estamos tocando techo”, apunta Javier Tovar, gerente de la inmobiliaria del mismo nombre, en la calle Peregrina. En este sentido, confía en que a lo largo de 2022 se vayan estabilizando poco a poco los precios, porque “es difícil que escalen mucho más, salvo quizá en obra nueva”.

Así, apunta que “hay poca obra nueva, y la que hay es para uso directo del comprador”, por lo que en cuanto a compra-venta predominan los inmuebles de segunda mano. Con los precios disparados, no parece, por tanto, el mejor momento para invertir a orillas del Lérez, donde lo más inteligente será esperar a que se proyecten nuevas construcciones en un futuro cercano.

En Sanxenxo predominan los pisos turísticos todo el año

La radiografía de la vivienda en la comarca de O Salnés es muy diferente a la de Pontevedra. Aunque la relación entre oferta y demanda sí que es similar, lo que predomina en Sanxenxo son los pisos de uso turístico durante todo el año, de ahí que la oferta de inmuebles para alquilar anualmente sea aún más baja.

“Estamos notando una mejoría en relación a la demanda. Crece el interés por las viviendas unifamiliares y en el centro de Sanxenxo”, explican desde la inmobiliaria Axis Inmo, que apuntan que la mayoría de los alquileres son de pisos de uso turístico, y no solo en temporada alta. “Fuera de temporada, si no se alquilan quedan para el disfrute de sus propietarios”, comentan.

Los precios varían al existir gran variedad de opciones, especialmente la zona y las prestaciones del inmueble, pero también se tiene en cuenta la antigüedad del edificio y su estado. Además, apuntan que, debido a la pandemia, “la gente opta mucho más por viviendas unifamiliares, con terraza, vistas al mar y características similares”.

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