Más de un centenar de personas se manifestó en la tarde de ayer por las calles del centro de Pontevedra para defender su “libertad de decisión” para no ser inoculados con las vacunas contra el COVID. Al grito de “vacunarse no es una obligación” y otras consignas, los manifestantes se concentraron en la plaza de España y después transitaron por diversas calles, escoltados por un coche patrulla de la Policía Local en la cabeza y otro de la Nacional en la parta trasera.

En plena polémica por la negativa de Australia a recibir al tenista Novak Djokovic por no estar vacunado, los asistentes alertaban de los supuestos perjuicios de las vacunas y sus efectos secundarios. La mayor parte de los participantes no portaba la obligatoria mascarilla ni guardaba la distancia de seguridad mientras proferían sus consignas.