La crisis de abastecimiento y de tráficos marítimos no parece estar afectando especialmente al Puerto de Marín que, según indicó ayer su presidente, José Benito Suárez Costa, se mantiene en los números del pasado año en cuanto a volumen de mercancías e ingresos: “Nos gustaría que probablemente fuese mayor, pero no va mal teniendo en cuenta la situación de la que venimos, con una pandemia”, explicó haciendo balance del año

“Estamos teniendo prácticamente el mismo número de buques que antes y las toneladas siguen igual”. Además, las perspectivas no son malas: “De cara al futuro estamos esperando a que se concrete, con negociaciones muy avanzadas, alguna actividad logística nueva aquí en el Puerto”, indicó.

Terminal de frutas

También reconoce que siguen peleando por el tráfico de frutas que se perdió recientemente en favor del vecino puerto de Vigo. Suárez Costa recordó que “el dueño de la terminal de frutas es el dueño de la terminal de contenedores de Vigo y decidió, y cada uno es libre y muy lícito, que tenía un mayor negocio metiendo la fruta por su terminal”. En cualquier caso, explicó que las instalaciones de Marín siguen ahí, “son un valor añadido” para el Puerto y “yo creo que él también está buscando actividad nueva para darle contenido”.

Por último, hizo repaso de algunas de las grandes obras previstas en el Puerto y que parece que no se dan concretado pese a tener reflejo en los Presupuestos Generales del Estado año tras año. Una de ellas es la ampliación del calado y línea de atraque del antiguo muelle comercial.

La obra de ampliación del muelle comercial se atascó por problemas en la tramitación administrativa del punto de vertido de los sedimentos

José Benito Suárez Costa cree que en el primer trimestre del año próximo podrían estar en marcha unas obras que se atascaron en su tramitación administrativa al ser requerido el Puerto para que cambiase el punto de vertido elegido para el dragado. “Esto implica nuevos informes, análisis y estudios” para buscar una nueva zona de depósito y “en eso es en lo que estamos ahora”.

En cualquier caso, espera que en el periodo indicado puedan comenzar las obras y que este muelle permita ver en Marín un tráfico que hasta ahora “es prácticamente imposible de ver” como es el de los cruceros y buques de pasaje.

La obra permitirá al puerto contar con 300 metros de línea de atraque y 11 de calado que les permitiría recibir a "cualquier buque de pasaje"

Las obras permitirán a la Autoridad Portuaria contar con un muelle de 300 metros de línea de atraque y once de profundidad, “suficiente para recibir cualquier buque de pasaje que, a pesar de que su tamaño es muy grande, su calado es pequeño”.

Suárez Costa explicó que la llegada de estos tráficos permitiría también realizar combinaciones para que, a través de autobuses, por ejemplo, se pudiera visitar fácilmente la ciudad de Pontevedra y otros enclaves turísticos de una comarca que tiene muchos recursos que ofrecer a sus visitantes.