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Las farmacias de la ciudad apelan a los genéricos para hacer frente a un posible desabastecimiento

Los problemas de suministro a nivel global afectan también a los medicamentos, una situación que se arrastra desde hace alrededor de dos años y que las boticas pontevedresas temen que se agrave en los próximos meses

Farmacia Amaro y Area, en Benito Corbal. | // RAFA VÁZQUEZ

La publicación de un listado de cerca de 500 medicamentos que podrían ser difíciles de encontrar a finales de este año según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha hecho saltar las alarmas sobre posibles problemas de abastecimiento en los próximos meses. Al igual que está sucediendo con numerosos productos –especialmente automóviles y materiales electrónicos ante la falta de chips–, existe ya un problema con el suministro de ciertos medicamentos, pero las farmacias de Pontevedra hacen un llamamiento a la calma, ya que existen alternativas suficientes en el mercado para responder a las necesidades de la población.

Desde 2008, la AEMPS publica en su página web información actualizada sobre los problemas de suministro con ciertos medicamentos. En la última lista que se hizo pública esta misma semana se encuentran algunos muy conocidos, como el Trankimazin, el paracetamol efervescente de Kern Pharma, Efferalgan, Omeprazol, Augmentine, Buscapina o Valsartán. “Estos problemas de abastecimiento los llevamos arrastrando desde hace mucho tiempo, alrededor de dos años incluso, pero la gente puede estar tranquila porque hay alternativas suficientes para los tratamientos”, apuntan desde la farmacia Amaro y Area, en Benito Corbal.

Este déficit de suministro se debe principalmente a problemas en la fabricación o distribución del medicamento, unos problemas que se han multiplicado en los últimos meses por el colapso mundial a consecuencia de la pandemia de COVID. Así, hay algunas medicinas muy concretas que podrían no recibirse hasta el año 2025 y hay otras que sufren retrasos de unos meses.

“Aún no es nada alarmante, estamos en una situación normal. Los problemas de abastecimiento los tenemos durante todo el año con algunos medicamentos de forma puntual. Lo que sí se prevé ahora es que en los próximos meses se pueda llegar a agravar”, apuntan en la farmacia Mato-Mariño, en María Victoria Moreno. Este ligero empeoramiento de la situación también lo han percibido en la farmacia Martín Mariño, en Benito Corbal, donde notan que hay “más desabastecimiento de lo habitual en varios medicamentos, como algún antiinflamatorio, como Arcoxia”.

En este sentido, señalan que el Colegio de Farmacéuticos les informa sobre estos problemas de distribución, pero no especifica los motivos por los que se producen, que serían principalmente tres: problemas con las materias primas, problemas de logística y problemas económicos.

Por ejemplo, uno de los problemas que se ha detectado últimamente está relacionado con la escasez de aluminio para fabricar los blisters en los que se insertan las pastillas. También se están percibiendo obstáculos con ciertas materias primas que dependen de empresas chinas. Lo que sí destacan, al menos las farmacias pontevedresas, es que por el momento no existen problemas en la distribución.

“De momento, los clientes se mantienen ajenos a esta problemática”, apunta el responsable de la farmacia Mato-Mariño, pero el resto de boticas con las que se puso en contacto FARO se expresaron en la misma línea. Además, insisten en hacer un llamamiento a la calma y aconsejan no dejarse llevar por el alarmismo y no acumular medicamentos innecesarios en los próximos meses ya que, recalcan, existen muchos con el mismo principio activo y para la misma vía de administración, por lo que las alternativas, especialmente en genéricos, son suficientes para dar respuesta a las necesidades de la población.

En este sentido, desde la farmacia situada en María Victoria Moreno insisten en que los genéricos son una alternativa segura, porque “existen muchos fabricantes”. Eso sí, señalan que si el desabastecimiento fuese muy extremo y se prolongase durante mucho tiempo, podría afectar a largo plazo a los genéricos, pero es un escenario que no se plantean. De hecho, recuerdan que durante el confinamiento domiciliario por la pandemia de COVID creció exponencialmente la demanda de paracetamol y se pudo responder a la misma sin problema.

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