Por primera vez en muchos meses, el área sanitaria deja de tener personas hospitalizadas por COVID. El Sergas ha notificado este jueves un total de 60 casos activos en Pontevedra-OSalnés, los mismos que en la jornada anterior, pero ya no hay enfermos ingresados ni en planta ni en la UCI de Montecelo.

Esta reducción al mínimo de la presión hospitalaria es la mejor noticia en una semana en la que no ha dejado de crecer la incidencia del COVID, especialmente en Pontevedra y Caldas, donde se han detectado al menos cuatro brotes de COVID. En la villa caldense, la incidencia acumulada a 14 días es de 143 casos por cien mil habitantes.

El Sergas informa de que en las últimas horas se han dado seis altas y registraron tres contagiados más, pero ninguno de ellos requiere, de momento, atención hospitalaria, lo que pone de manifiesto que el repunte del COVID en la comarca se produce con síntomas leves pese al aumento de la cifra de enfermos.

Además de Pontevedra y Caldas, comienza a preocupar también la situación en Vilaboa, donde se ha incrementado la incidencia en muy poco tiempo. También hay casos activos en Sanxenxo, mientras que en otros diez municipios de la comarca no se registran nuevos contagiados en la última semana. Son los de Marín, Poio, Barro, Cuntis, Moraña, Portas, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade, Ponte Caldelas y A Lama.