La Policía Local de Poio ha resuelto un caso de maltrato animal tras localizar a un vecino del municipio que reconoció haber matado al menos a un gato de su zona con una escopeta de balines.

La investigación comenzó el pasado 19 de octubre, cuando la Policía Local recogió una denuncia de un vecino por un presunto delito de maltrato animal. El denunciante manifestó que alguien había matado a su gato de un disparo, ya que el felino presentaba una herida de bala en la abdomen. 

La Policía ya tenía constancia de que hace aproximadamente un año otro vecino del mismo lugar había denunciado un caso similar, donde otro gato había muerto por las mismas causas.

Se iniciaron entonces una serie de gestiones para intentar averiguar la existencia de algún arma por la zona próxima a la vivienda del propietario del gato muerto, y también a la de la denuncia del año anterior. Estas gestiones dieron su fruto localizando a un vecino de Poio que tenía una escopeta de aire comprimido, comprobando los agentes que el arma tiene un calibre de 6'35 (la de mayor calibre de aire comprimido), que necesita una tarjeta de 4 categoría expedida por el Concello de Poio, y que el portador no poseía.

Con la colaboración de un veterinario que realizó una radiografía del gato muerto recientemente se comprobó que el balín que provocó su muerte se encontraba en el interior del cuerpo, pudiendo recuperar el mismo y verificando que dicha munición es del mismo calibre que la de la escopeta del vecino identificado.

El presunto autor de los hechos decidió entregar la escopeta y reconocer su autoría una vez conocidos los datos. La Policía Local de Poio ha realizado las diligencias correspondientes por un presunto delito de maltrato animal, con agravante de hacerlo con un arma de fuego, para ser enjuiciado en el juzgado correspondiente.