Los concellos de Pontevedra y Caldas de Reis son los causantes del ligero empeoramiento que la pandemia del COVID ha experimentado en el área sanitaria en las dos últimas semanas, en las que estos dos municipios han sumado 22 y 14 positivos nuevos, respectivamente.

En el caso de Caldas, se trata de un brote que fue detectado en el CEIP Alfonso VII en el que siete alumnos dieron positivos y después varias personas de su entorno más cercano. A raíz de ello se realizaron cribados en el equipo de fútbol y la escuela de música, en los que los resultados, al menos por el momento, fueron negativo.

A día de hoy, el área cuenta con 60 casos activos, los mismos que a principios de octubre, cuando se empezó a registrar el descenso más acusado, que llegó a un mínimo de 26 positivos a mediados de mes.

En cuanto a la presión hospitalaria, se mantiene sin variación desde hace nueve días con ninguna persona hospitalizada por COVID y una ingresada en la unidad de cuidados críticos por complicaciones con la enfermedad.

Desde que se declaró la pandemia, en Pontevedra y O Salnés se contagiaron por coronavirus 21.500 personas, de las cuales 21.236 ya se han curado. Otras 205, por el contrario, fallecieron por complicaciones graves que no pudieron superar.