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A la conquista de la FIFA

Diego Roel ha inventado un sistema para lanzar balones a terrenos de juego que testará en el campo de fútbol de Xeve

Diego Roel recargando la máquina del LabPro. | // RAFA VÁZQUEZ Cristina Prieto

Ver jugar al fútbol a sus hijos inspiró hace unos años a Diego Roel para crear un sistema de lanzamiento de balones a terrenos de juego con el que se proteja el fair play y, ahora con el COVID, se facilite la desinfección de las pelotas. Lo que parecía una idea casi imposible de llevar a cabo, cristalizó en un proyecto que en 2019 patentó a nivel nacional y hace solo unos meses, a nivel internacional, en ambas ocasiones con la mejor nota posible. Ahora, con el prototipo de su máquina ya construido, comienzan las pruebas y las grabaciones de vídeos demostrativos para conseguir cumplir un nuevo sueño: entrar en el plan de innovación de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y, posteriormente, ver su invento instalado en los grandes estadios del mundo.

Gracias a la colaboración del Concello de Pontevedra, el LabPro, o “Balón Automático Legal”, se encuentra desde ayer instalado en el campo de Santa María de Xeve, lugar de entrenamiento habitual del Pontevedra CF, para que Roel pueda hacer diferentes pruebas sobre terreno real y grabar los vídeos corporativos para enviar a diferentes organismos, pero sobre todo para empezar a convencer a la FIFA de su buen funcionamiento.

“He contactado con la Liga y le encanta el proyecto y quiere ver la máquina colocada. En principio, la idea era colocar cuatro, dos en cada fondo, pero ahora nos recomiendan que sean ocho”, explica este taxista con plaza en Marín desde hace cinco años, natural de Meaño y que actualmente vive en Pontevedra. Según relata, para que la FIFA lo pueda llegar a implantar necesita que su proyecto esté al menos dos años instalado de forma fija en el campo de un equipo de categoría igual o superior a Primera RFEF. Por ahora, tendrá un tiempo para probarlo en Xeve y hasta podría llegar a utilizarse en algún entrenamiento del Pontevedra.

El sistema es sencillo, ya que consiste en una máquina que envía balones a diferentes puntos del campo. Lo complicado es su instalación, ya que va bajo tierra y tapada por el propio césped, y solo se levanta en el momento de lanzar la pelota en cuestión. En el proyecto de Diego Roel, las máquinas se situarían entre los córners y las porterías, dos en cada fondo, pero tras la recomendación de la Liga se plantea colocar otras dos en cada banda (cuatro más, hasta un total de ocho por campo).

Sin embargo, aunque las máquinas son algo pesadas y su traslado e instalación no es sencilla, Roel destaca que su colocación no causa un gran impacto en el terreno de juego, pues se ubica fuera de sus límites y a la distancia reglamentaria que se determine, y sus plataformas se hallan ocultas bajo el campo “con un fácil montaje, pues vienen fabricadas en un módulo único de rápida sustitución”. Esto permite utilizar el LabPro incluso con fines publicitarios.

“No hemos inventado una máquina que lanza balones, sino un método y sistema para lanzar pelotas a cualquier terreno de juego, es válido para cualquier deporte”, recalca su creador.

El principal objetivo de este sistema era el de evitar pérdidas de tiempo durante los partidos de fútbol, una práctica que siempre ha molestado especialmente a Diego Roel como aficionado. “Perder tiempo es muy feo. Viendo jugar a mis tres hijos siempre tuve ganas de mejorar el fair play y la competición en sí. Cuando se me ocurrió la idea no me atreví a contársela a nadie por si me la robaban –recuerda entre risas–, pero gracias a mi trabajo cercano a empresas del Puerto de Marín, me puse en contacto con una empresa de Barcelona especializada en patentes y poco después conseguimos la patente nacional y ahora la internacional”.

Además, este taxista afincado en Pontevedra destaca que su proyecto es “muy versátil”, ya que se puede programar para realizar diferentes entrenamientos. “Tiene un programa que permite ajustar la máquina a conveniencia de los entrenadores, pudiendo centrar a cualquier punto del campo con gran precisión en fuerza y altura, permitiendo incluso centros con efecto. Es ideal para practicar determinadas jugadas tanto con los futbolistas de campo como con los porteros”. Esta función ya ha sido de interés para diferentes equipos profesionales con los que ha contactado.

La máquina no supondrá el adiós de la figura de los recogepelotas, ya que serían los encargados de recargarla, y además cuenta con un control de presión y un túnel de ozono para la desinfección de los balones.

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