La portavoz del gobierno municipal de Pontevedra, Anabel Gulías, ha dado cuenta este lunes de las dificultades encontradas Ayuntamiento a la hora de cerrar un nuevo contrato del suministro de luz. La previsión que maneja es que se duplicará o triplicará la factura por la subida de precios.

"Nosotros teníamos una previsión de cerca de los 2 millones, pero ahora vemos que lo que tendrá que pagar el Ayuntamiento serán entre 4 y 6 millones viendo cómo están los precios y su subida", ha alertado Anabel Gulías.

La portavoz del Gobierno local avisa de que "es dinero que se tendrá de dejar de invertir en cualquier actividad o actuación a realizar por parte del Ayuntamiento". "Este dinero irá directo a llenar los bolsillos de las grandes empresas eléctricas. Sin duda, creemos que es intolerable", reprueba.

La concejala demanda "soluciones y cambios". "Más aún en un país como es Galicia, que tenemos fuentes energéticas de sobra, embalses y montes llenos de aerogeneradores, como para pagar precios abusivos por el suministro eléctrico", opina.

El próximo día 31 de octubre vence el contrato de suministro de energía eléctrica que el Ayuntamiento de Pontevedra había negociado en su día con Iberdrola y en el que "apostaba por la regulación de las tarifas con precios únicos bastante ventajosos y, por otra parte, por la energía verde".

El gobierno local tenía en marcha la licitación del nuevo contrato, pero ha tenido que cambiar los planes y paralizar este proceso ante los "precios desbocados" en el mercado eléctrico. "La volatilidad del mercado, el incremento desmesurado de los precios hacen que las estimaciones que nosotros teníamos de aumento se queden cortas", ha lamentado la portavoz municipal.

El pasado año 2020, el Ayuntamiento de Pontevedra pagó 1.780.245 euros por el consumo eléctrico, las estimaciones que manejaba para la próxima renovación del contrato actualizaban este coste al alza con una previsión de 2,2 millones de euros.

Pero al ponerse las distintas compañías suministradoras en contacto con el Ayuntamiento les manifiestan que "es imposible mantener las condiciones de servicio" tal y como las tenían.

"En este momento, si sacamos un contrato con las tarifas reguladas con precios fijos estaríamos en la situación de que el contrato quedase desierto porque a ninguna suministradora le compensaría una oferta en estas condiciones", ha dicho Anabel Gulías. "A nosotros esto nos pareció delirante", ha añadido.

El gobierno local ha intentado negociar una prórroga del contrato con la actual suministradora Iberdrola, pero para su "sorpresa" están surgiendo "problemas serios" porque "las ofertas que se presentaban dejaban de ser válidas, por la subida del precio de la luz, en el mismo día".

Ante esas "dificultades" para sacar adelante este contrato, el gobierno local opta por una "vía de emergencia" y, siguiendo la recomendación de los técnicos municipales, intentará formalizar un contrato indexado que atendería al pago diario del precio de la luz.

"La parte buena", según Anabel Gulías, es que: "Sabríamos lo que estamos pagando exactamente por la luz". Sin embargo, "la parte mala" es que estos contratos indexados tienen un coste de gestión a mayores.

Se ha negociado un precio de gestión "verdaderamente mínimo" y "de casi el coste real del servicio de la luz". Sería de 0,5 euros/MW para un consumo anual estimado de 7 GW que tiene el Ayuntamiento.

El ejecutivo local ha querido mostrar su "preocupación" por las empresas y por el vecindario. "Si nosotros, que somos una administración pública importante, tenemos estos problemas para negociar algo tan básico como es el suministro de la luz, no queremos ni imaginar los problemas que deben estar teniendo las pequeñas empresas, los pequeños y medios autónomos o las familias".