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Más de 900 menores son tutelados por la Xunta en Pontevedra y otros 237 están en situación de guarda

Un parque infantil en el centro de Pontevedra. // GUSTAVO SANTOS

La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Política Social, asume la tutela de 910 menores desamparados que residen o se encuentran transitoriamente en la provincia de Pontevedra. Son el 47% del total de la comunidad autónoma, que suma 1.921.

Además, también hay otros 237 menores en la provincia en situación de guarda, asumida por el gobierno autonómico, del total de 650 de Galicia.

Ambas circunstancias suman un total de 1.147 niños y adolescentes en Pontevedra (2.571 a nivel gallego), según el último informe de la Consellería de Política Social titulado “Estadística de protección de menores 2020”.

La asunción de la tutela atribuida a una entidad pública lleva consigo aparejada la suspensión de la patria potestad. Esto se produce cuando la situación de desamparo supone el incumplimiento de deberes de protección de los menores: abandono del niño o adolescente, existencia de maltrato físico o psíquico o de abusos sexuales, el descuido grave en el cumplimiento de los deberes alimentarios, higiénicos o de salud, la inducción del pequeño a la mendicidad, delincuencia o prostitución, las conductas adictivas del menor con consentimiento de los padres o tutores, el trastorno mental grave de los adultos que impida el normal ejercicio de la patria potestad, las conductas adictivas en los padres o tutores, la falta de escolarización habitual del menor o cualquier otra situación de desprotección.

Por su parte, la situación de guarda pueden solicitarla los padres, madres o tutores durante el tiempo necesario cuando no pueden cuidar al menor. También puede acordarlo el juez. Esta guarda se ejerce mediante el acogimiento familiar y el acogimiento residencial.

Priorizar la figura familiar

Una de las formas de velar por la protección de los menores es el acogimiento, consistente en su integración en una familia, en un alojamiento o en un centro adecuado.

Desde la Consellería de Política social se da prioridad al acogimiento familiar sobre el residencial, evitando, en la medida de lo posible, la separación de hermanos.

La asunción de la tutela atribuida a una entidad pública lleva consigo aparejada la suspensión de la patria potestad

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Además, siempre se fomentarán las relaciones entre el niño o adolescente y su familia natural para “posibilitar su reintegración a esta”, según el informe de la consellería.

También se pueden compatibilizar la utilización del acogimiento residencial y familiar siempre que no pueda realizarse solamente el segundo.

En este sentido, Política Social destaca que esto no incluye los acogimientos pre-adoptivos, “que son los constituidos como paso previo a la adopción”.

En la provincia de Pontevedra hay 389 familias acogedoras, todas en la categoría de acogimiento remunerado, ya que reciben una compensación económica por el hecho de dar un hogar temporal a los menores. Con ellas viven 495 niños y adolescentes.

En toda Galicia son 1.179 familias y 1.358 menores.

El acogimiento familiar puede tener lugar en la familia extensa del menor o en familias ajenas. Siempre que sea posible se intenta que se haga en la extensa.

Paso por un centro

En lo referido al acogimiento residencial, se realiza a través de un centro gestionado directamente por la comunidad autónoma o indirectamente a través de una institución pública o privada colaboradora. Pueden ser centros con hogares o viviendas tuteladas, estas últimas para menores próximos a cumplir la mayoría de edad.

En la provincia de Pontevedra hay 23 centros residenciales para la protección de menores, la mayoría (13) con casas de familia. En todos ellos hay un total de 308 plazas, de las 849 del conjunto de Galicia.

La cifra de usuarios acogidos en centros de la provincia es de 394, mientras que a nivel gallego son 1.213.

28 jóvenes extranjeros no acompañados

El año pasado se cerró en Pontevedra con 28 menores extranjeros no acompañados, de los cuales solamente una era una niña. La provincia es, después de la de Ourense, con solo 9, la que menor cifra registra de toda Galicia, comunidad en la que hay 151, según el informe “Estadística de protección de menores 2020” de Política Social.

Son menores de edad procedentes de otros países que se encuentran en España en situación de desamparo por no estar acompañados de ningún familiar adulto.

La mayoría proceden de Marruecos, el 40%, seguidos de Rumanía, República Dominicana y Senegal.

Suben las adopciones  

Asimismo, en el estudio también se incluye un apartado sobre adopciones, que subió ligeramente en la provincia de Pontevedra el año pasado al registrarse un total de 19, de las cuales 14 fueron de carácter nacional y cinco internacionales.

Es un incremento moderado si se tiene en cuenta que también se habla de cifras bajas, ya que el año anterior fueron 12, con siete nacionales y cinco internacionales. Pero importante desde el punto de vista porcentual, ya que supone un aumento superior al 58%.

La subida más notable es el ámbito nacional, ya que en 2019 se produjeron siete adopciones, frente a las 14 de 2020, mientras que en el internacional la cifra se mantiene en cinco.

En cuanto a las solicitudes, fueron también 14 para la adopción nacional y ocho para la internacional.

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