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La comarca reactiva planes de suelo industrial pese a los 500.000 m2 en venta en tres parques

Concellos como Cerdedo-Cotobade y Caldas apuestan por ampliar la oferta mientras que los polígonos de Outeda y Nantes reciben nuevas naves | 13 solares disponibles en A Reigosa

Empresas ya ubicadas en el polígono de Barro. Gustavo Santos

Caldas trabaja con el Consorcio de la Zona Franca de Vigo para reactivar el polígono de Veigas de Almorzar con la mejora de sus accesos; Cerdedo-Cotobade ha planteado a la Xunta la creación de un parque con 60.000 metros cuadrados de suelo empresarial en Monte Mocín, en la parroquia de Santa María de Sacos; Ponte Caldelas aguarda a que la Xunta permita usos industriales genéticos en la Central de Transportes de A Reigosa; Cuntis también apuesta por relanzar A Ran y Sanxenxo trabaja por ampliar paulatinamente la ocupación del complejo polígono de Nantes, tras años de tramitaciones y conflictos. Son algunos ejemplos del “furor” por el suelo industrial que ha surgido en las últimas semanas por el suelo empresarial en la comarca.

A esta “fiebre” se suman las actuaciones en marcha en el polígono de A Lama o los planes de ampliación del parque privado de O Vao, en Campañó (Pontevedra) para crear el primer recinto comercial de la ciudad con firmas como Decathlon o Leroy Merlín, entre otros.

Todos los promotores, tanto públicos como privados, argumentan que el objetivo es “crear empleo ya traer empresas”, un reto que ha permanecido “adormecido” durante los últimos años, primero por la crisis económica y después por la pandemia.

Pero parece que, ahora si, se vislumbran “brotes verdes”, si bien la comarca todavía cuenta con un amplio margen de suelo empresarial disponible: alrededor de 500.000 metros cuadrados en solo tres parques ya urbanizados y en funcionamiento. Se trata de los de Nantes (Sanxenxo), Outeda (Curro) y A Reigosa (Ponte Caldelas). Este último, promovido por la Xunta nació con unos 275.000 metros cuadrados de parcelas empresariales. Le costó arrancar pero a día de hoy el 60% de su superficie está vendida. Del medio centenar de solares iniciales, solo tiene disponibles 13, si bien se trata de las parcelas más grandes (en algunos casos de más de 20.000 m2) por lo que la oferta disponible supera las diez hectáreas.

El de Curro, cuya gestión corresponde a la Diputación, acaba de dar un paso decisivo para su despegue definitivo. La empresa Froiz, propietaria de 89.000 metros cuadrados (más de la mitad de todo el suelo vendido en ese polígono) acaba de recibir licencia para comenzar su gran centro logístico, que servirá de “punto de atracción” para otras empresas, según las previsiones del Concello de Barro. En este caso, el recinto cuenta con 76 parcelas y aún hay en venta una treintena, si bien ya están adjudicados unos 160.000 metros cuadrados, es decir, el 63% del total. Además de Froiz, que cuenta ya con un complejo de congelados, una veintena de empresas ya cuenta con propiedades, entre ellas muchas punteras.

Por su parte, después de años de incertidumbre, el polígono de Nantes, en Sanxenxo, comienza a despegar. Con 223 parcelas parea uso empresarial, que suman unos 355.000 metros cuadrados, el Concello calcula que ya están ocupadas o con naves en ejecución o tramitación unos 63.000 metros cuadrados, es decir, algo menos del 20%. Estos tres partes suman cerca de 900.000 m2 en total, y unos 400.000 ya tienen dueño, pero todavía está disponible otro medio millón de metros.

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