El episodio tóxico que mantiene cerradas alrededor de 3.000 bateas de mejillón agrupadas en 43 de los 51 polígonos existentes en Galicia no deja de avanzar. Esto se debe a la ingente cantidad de fitoplancton que las corrientes están introduciendo en las rías, con lo que esto supone de riqueza para las mismas, ya que se trata de nutrientes que no solo alimentan al “oro negro” de batea, sino también a los demás moluscos bivalvos comerciales, tanto cultivados en viveros flotantes como infaunales (los enterrados en el sustrato).

El problema es que con esos nutrientes llega el fitoplancton portador de biotoxinas como la diarreica (DSP), y al ser consumido por el mejillón obliga a parar su comercialización cuando se rebasan los límites tolerables para evitar así que llegue al ser humano.

Es lo que está ocurriendo desde hace un par de semanas en Galicia, ya que los niveles de células no dejan de aumentar, bloqueando casi por completo la actividad extractiva. Es por ello que los pocos polígonos que siguen abiertos –siete en Arousa y uno en Sada– suministran producto a cuentagotas. Además, dada la carencia de garantías de abastecimiento, la campaña de industria –conserveras y cocederos– se ha detenido, de ahí que los acuicultores centren su escasa actividad en el mercado de fresco, las depuradoras. En este sentido, puede decirse que las que están reclamando producto son gallegas y francesas, tal y como se constata al analizar las descargas realizadas el sábado y ayer en Porto Meloxo (O Grove), Cambados y otros puertos.

Lo que se ha parado ha sido la campaña de Italia, ya que los depuradores transalpinos suelen decantarse por el mejillón reparcado, es decir, el que se saca de las cuerdas y se introduce en sacos que vuelven a sumergirse en el agua, donde permanecen durante días antes de volver a sacar el producto y remitirlo al mercado.

Es una operación laboriosa que ayuda a prolongar el tiempo de vida del molusco que se envía al mercado italiano. Lo que sucede es que el mejillón es tan escaso que el sector acuícola apenas genera reparqueo, de ahí el parón en la campaña de Italia.

La directora del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), Covadonga Salgado, confirmó que el episodio tóxico que afecta a las bateas gallegas es intenso. Y aunque nunca hace previsiones a corto, medio o largo plazo, señala que, en estos momentos, “no hay nada que nos invite a pensar que el pico de la curva vaya a alcanzarse pronto, sino todo lo contrario”.