El Intecmar decretó ayer el cierre cautelar de la zona IV de marisqueo de la ría de Pontevedra, la situada en las inmediaciones de la Illa de Tambo y aguas afuera, por la presencia de la toxina lipofílica. Se trata del primer cierre que se produce en esta zona desde el pasado mes de junio y hasta la tarde de ayer no se había extendido a las otras áreas donde operan las mariscadoras de Pontevedra y Poio.

Los que continúan cerrados desde hace días son los polígonos de bateas de mejillón situados frente al litoral de Poio. El denominado Portonovo A cumple 85 días de clausura este año y los otros dos ya superan los cien.