El próximo 23 de octubre termina el plazo para regularizar los vados municipales. En febrero de 2018 el Concello aprobó el procedimiento de revisión de estos permisos. En aquel momento existía una casuística muy variada de vados en la ciudad (con licencia pero que no pagaban, que no tenían autorización, o que incluso ni pagaban ni tenían autorización), por lo que el Concello procedió a la revisión de todos ellos. 

La concejala de Seguridad Ciudadana, Eva Villaverde, indicó que se realizaron un total de 1.830 expedientes. Con la aprobación del año pasado de la ordenanza de “Movilidad Amable”, se estableció una moratoria para la resolución de todos los procedimientos de un año. 

De estos 1.830 expedientes, se hizo una estimación de 1.400 placas a instalar y están pendientes de notificación 315 expedientes, algunos de ellos de imposible notificación –no hay propietario conocido, por ejemplo–, y también 297 expedientes notificados pendientes de que los propios interesados soliciten la renovación. Además habría 68 expedientes pendientes de la documentación requerida. La mayoría de los pendientes de solicitud o de documentación pertenecen a administradoras de fincas o comunidades de propietarios. 

No se inició ningún expediente sancionador, pero a partir de 23 de octubre esas placas no homologadas de vados dejarán de tener licencia, no estarán actualizadas, y por lo tanto no cumplirán con la normativa vigente, lo que acarreará consecuencias.