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Antonio de Ron Pedreira | Profesor de investigación en la Misión Biológica

“Antes de la pandemia la gente sabía que los científicos eran importantes, pero no para qué”

El pontevedrés concluye el período de delegado institucional del CSIC en Galicia

Antonio De Ron Pedreira.

Antonio De Ron Pedreira. Ricardo Grobas

El pontevedrés Antonio De Ron Pedreira ha concluido el período de tiempo durante el cual ha ejercido como delegado institucional del CSIC en Galicia, entre marzo de 2019 y el actual mes de septiembre. Una vez cedido el cargo a otro pontevedrés, Javier Rey Campos, como él investigador en la Misión Biológica de Galicia (MBG), recupera con ilusión y más tiempo disponible los trabajos que nunca abandonó.

– ¿Qué balance hace de su etapa en el cargo de delegado institucional del CSIC?

– Es un período de tiempo que estaba acordado por dos años, aunque fueron dos años y medio. Se pueden hacer muchas cosas, pero el problema es que empecé en marzo de 2019 y al cabo de un año comenzó el confinamiento, que fue muy duro, y la actividad institucional quedó truncada. Como una de las principales funciones de un delegado del CSIC son los contactos con las instituciones (Xunta, administraciones locales, universidades...), a partir de ese momento toda la actividad se redujo. Pasamos a tener mucha actividad telemática, y a mí nunca me gustó mucho ver a las personas en dos dimensiones (risas), pero afortunadamente estábamos preparados para ello y salimos adelante. Pudimos sacar mucho trabajo a través del teletrabajo.

– ¿Cómo fue esa adaptación al teletrabajo?

– Afortunadamente, en el CSIC estábamos bastante acostumbrados a reunirnos con colegas extranjeros desde herramientas como el Skype. Después el CSIC desarrolló una plataforma y en estos momentos tenemos una sala de reuniones virtual. Es algo que se ha potenciado mucho y es una de las pocas cosas positiva que han derivado de esta pandemia.

"La terminología científica ha salido a la sociedad y se nos ha conocido un poco más"

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– Eso y que, socialmente, se les ha dado el sitio que les corresponde a los científicos, reconociendo lo importante que es la investigación para nuestra salud e incluso economía.

– Sí. Las delegaciones tienen una dimensión que sin ser grande tampoco es pequeña. Dentro de la de Galicia tenemos una unidad de comunicación y otra de cultura científica. A través de ellas estábamos llegando bastante a la sociedad. Pero una cosa es que tú llegues y otra que la sociedad sea permeable y capte esos mensajes. Desde Galicia estábamos haciendo un gran esfuerzo en este sentido. Ahora, indudablemente, las personas se han familiarizado con términos como la reacción en cadena de la polimerasa, la PCR, por ejemplo, que antes lo comentabas y nadie sabía qué era. La terminología científica ha salido a la sociedad y se nos ha conocido un poco más. Hay investigadores del CSIC destacados que están trabajando en vacunas. Hemos ganado espacio y, sobre todo, que la sociedad y las instituciones se han dado cuenta de que no solamente hay que pasar la mano por la espalda y decir “ay, qué importante es la investigación”, sino que hay que apoyarla. Antes la gente sabía que los científicos eran importantes, pero no para qué; ahora por lo menos ya lo saben: para poder tener un fondo de conocimiento, de instrumentos y mecanismos que te permita dar respuesta a una crisis como esta.

"La MBG concurre a los fondos europeos de recuperación con dos proyectos que todavía están pendientes de resolución"

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– Además, la pandemia consiguió lo que nunca se había logrado antes: un aluvión de ayudas para la investigación...

– Cuando comenzó todo esto, se creó rápidamente una plataforma interdisciplinar, que se llamó “Salud global”, y ahí estábamos los directivos de la organización central en Madrid, el CSIC, y cada uno fuimos en su área captando grupos de investigación. Yo, por ejemplo, contacté con las universidades y varios grupos de investigación se incorporaron a esa plataforma. Esta plataforma tenía varios ámbitos de actuación: contención, prevención, desarrollo de vacunas... Ahí llegaron millones de euros en donaciones y de ahí salió la investigación orientada al COVID-19 desde distintos enfoques: químico, divulgativo, comunicación a la sociedad... Después vinieron los fondos europeos de recuperación y ahí se produjeron una serie de convocatorias a las cuales pudimos concurrir los distintos institutos y grupos de investigación, en el caso de la MBG con dos proyectos que todavía están pendientes de resolución.

“Nunca dejé la investigación; estoy contento porque ahora voy a tener más tiempo”

– ¿A qué se va a dedicar ahora, tras dejar el cargo de delegado institucional del CSIC en Galicia?

– Nunca dejé la investigación; de hecho, la gestión en la delegación se puede o debe compatibilizar con la investigación. Yo seguía teniendo mi grupo en la Misión Biológica y dirigiendo tesis doctorales, eso sí, con una dedicación más reducida. En octubre de 2022 tendré la edad forzosa de jubilación, los 70 años, pero el CSIC tiene la figura de “ad honorem”, a través de la cual puedes continuar con proyectos en marcha, formando estudiantes y hacer una labor de magisterio una vez terminada la situación en activo.

"En octubre de 2022 tendré la edad forzosa de jubilación, los 70 años, pero el CSIC tiene la figura de “ad honorem”, a través de la cual puedes continuar con proyectos en marcha"

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– ¿Y hasta entonces? Todavía le queda un año...

– Tenemos varios proyectos en marcha de mejora genética y también estamos haciendo transferencia al sector de alguna de las variedades de cultivos mejoradas. De hecho, en la delegación en Galicia hay una persona para canalizar transferencias. Los resultados suelen darse al final de la carrera, porque la mejora genética es un proceso largo. Ahora se pueden aplicar en la vida agraria, por ejemplo. También estamos con algún proyecto nuevo sobre gases que provocan el cambio climático, investigando bacterias del suelo. Ya he retomado todo estos días. Estoy contento porque voy a tener más tiempo. Tras dos años y medio hago balance y tengo que decir que estoy muy agradecido a toda la estructura del CSIC por su confianza.

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