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Un oasis ciclista al lado de casa

Un deportista en pleno salto, seguido de otros dos ciclistas en uno de los descensos.

Un deportista en pleno salto, seguido de otros dos ciclistas en uno de los descensos. JOSÉ LORENZO VALDIVIA

Devolver la vida al monte y acercar el ciclismo de montaña a la ciudad, estas eran las metas que perseguían Jacobo Alfonso Fontán, Nacho Cons, Manolo Torres Abal, David Amor y Paulo Gadepa cuando el pasado año presentaron al Concello de Pontevedra su idea de construir el primer “bikepark” urbano; es decir, un pionero circuito de descenso de bicicletas, en el parque forestal de A Fracha. Tan solo unos meses después, el sueño es realidad, y las metas auténticos hitos para la historia del deporte de las dos ruedas.

Autoridades y aficionados, junto a la salida del circuito. | // FDV

Las bicicletas de montaña ya recorren desde ayer las nuevas pistas de enduro de A Fracha. Se trata de tres recorridos de descenso, A Costiña, Argallas y Regueiros, que se corresponden con niveles de dificultad diferentes e identificables a través de un código de color: amarillo naranja y rojo. A la inauguración del circuito acudieron el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, el concelleiro de Medio Rural, Alberto Oubiña, el presidente de la Comunidad de Montes de Marcón, Óscar Soto y el grupo heterogéneo de ciclistas que desarrollaron la iniciativa, entre los que se encontraron el cómico, David Amor; y el responsable del diseño y construcción de los itinerarios, Jacobo Alfonso Fontán. Además, dos de las grandes figuras de la élite del deporte del BTT, Eva Castro y Toni Ferreiro, probaron el circuito, después de compartir algunas palabras y experiencias con los vecinos que asistieron al evento.

Ciclistas preparados para probar el recinto. | // FDV

“El estreno fue maravilloso. Pudieron venir a disfrutar del parque ciclista cerca de 300 personas”, explicó Jacobo Alonso, desbordado por la ilusión. El ciclista aficionado, que construyó las propias rutas de descenso, destacó el valor de contar con un espacio para gozar del ciclismo de montaña al lado de casa. “Este “bikepark” es el único de España que no ocupa un puerto de montaña, evitando tener que recorrer kilómetros y kilómetros ilógicos para disfrutar del deporte. Galicia son los montes, y, como tal, debemos contribuir a cuidarlos, a devolverles la vida”, recalcó Alfonso.

El pontevedrés desborda pasión por las dos ruedas, pero reconoce que el mountain bike nunca ha tenido las cosas fáciles, siendo un deporte rodeado de prejuicios. “Las comunidades de montes ponen trabas para el uso ciclista de sus espacios naturales. Por ello este proyecto es único. El consenso con la Comunidad de Montes de Marcón es el mejor ejemplo de que se puede dar un uso respetuoso a los parques forestales, a la vez que se contribuye a mantenerlos limpios y transitables”.

Así, desde ayer el “bikepark” de A Fracha abre un espacio para todos los públicos, donde las bicicletas y la naturaleza se vuelven uno, con total de 14 hectáreas para recorrer y tres circuitos de descenso de entre 700 y 1.400 metros.

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