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VIVIENDA

Los estudiantes de Vigo, desesperados por lo difícil que les resulta encontrar piso

Las clausulas les resultan inasumibles

Dos estudiantes observan las ofertas de pisos para alquilar en Belas Artes.

Dos estudiantes observan las ofertas de pisos para alquilar en Belas Artes. Rafa Vázquez

Para muchos estudiantes el inicio del verano va aparejado al comienzo de los preparativos para el curso universitario siguiente. Entre estos, la búsqueda de piso se impone como la tarea de mayor urgencia. Se trata de una proceso arduo y laborioso, donde la suerte y la astucia en la caza de la mejor oferta juegan un papel muy importante. Las inmobiliarias y las páginas web para encontrar piso echan humo estos días, sobre todo, en Pontevedra, donde la escasez en la oferta, el precio, y el estado de las viviendas suponen un problema añadido para los jóvenes.

“Hay muy poca oferta de inmuebles. Este año solo disponemos de dos pisos libres, de tres y cinco habitaciones, que no creemos que tarden mucho en ser ocupados”, explicó Mercedes Aldámiz, responsable de la inmobiliaria Pontehabitat. Y es que la caída en la oferta inmobiliaria pontevedresa es una realidad que se lleva constatando desde hace años. Esta misma tendencia fue confirmada por Juan Ameijeiras, al frente de Merca Service, que habla de una drástica caída. “Solo cuatro pisos entraron este año en el mercado, dos ya han sido alquilados y otro dos fueron liberados hace unos días”.

"Este año solo disponemos de dos pisos libres, de tres y cinco habitaciones, que no creemos que tarden mucho en ser ocupados”

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Entre los factores que explican esta situación se encuentran la decisión de no cambiar de piso de los universitarios que prosiguen estudios y la preferencia de los arrendadores de destinar sus propiedades al uso turístico durante los meses de verano. Esta situación abre la posibilidad de que “de cara al mes de septiembre” puedan entrar en el mercado inmobiliario más viviendas, pero muchos universitarios no valoran estas fechas por el inminente comienzo del curso y el escaso margen de tiempo para realizar las mudanzas.

Subida de precios

Otra de las consecuencias derivadas de la imposibilidad de hacer frente a la alta demanda registrada es la subida en los precios. Mercedes Aldámiz confirmó que al menos “uno de los pisos disponibles ha registrado un incremento de valor con respecto al año pasado”. En Pontehabitat estaban disponibles esta pasada semana dos inmuebles. Un piso de tres dormitorios en la calle Cruz Roja por 600 euros al mes y otro inmueble de cinco habitaciones por 900 euros en la calle Marqués de Riestra.

Desde Merca Service, Juan Ameijeiras sitúa el precio medio de las viviendas para estudiantes entre los 500 y los 600 euros. “Predominan los pisos para compartir, siendo los más habituales los de tres o cuatro habitaciones”, lo que convierte en un tarea casi imposible poder conseguir un estudio individual o de dos habitaciones.

En cuando a las zonas o barrios preferidos por los estudiantes, Mercedes explicó que los universitarios se guían por la proximidad a su centro de estudios y a los servicios que ofrece el centro urbano. Así, la zona de San Antoniño o Barcelos es demandada por los estudiantes del campus, mientras que la zona de la Alameda es la preferida para los alumnos de Belas Artes.

La pandemia del coronavirus no ha supuesto ningún cambio significativo en cláusulas de contratación ni, tampoco, en las preferencias de los inquilinos. “Es cierto que en general los arrendatarios buscan pisos con terraza o zona exterior, pero no es una prioridad para los estudiantes”, comentó Aldámiz. Factores como el equipamiento de las cocinas, el buen estado de los muebles o la disponibilidad de ascensores son más valorados.

“Es cierto que en general los arrendatarios buscan pisos con terraza o zona exterior, pero no es una prioridad para los estudiantes”

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En Merca Service, Juan Ameijeiras, confirmó que tampoco en los contratos figuran “cláusulas COVID”; pues los problemas que puedan surgir, en el caso de que se vuelvan a implantar restricciones de movilidad, “se suelen resolver de buena fe entre inquilinos y arrendadores”.

La solución más habitual en caso de un hipotético rebrote pasa por la suspensión temporal en la obligatoriedad del pago del alquiler durante los meses que el inmueble permanezca vacío.

Residencia de Afundación

Por su parte, la residencia universitaria Afundación confirma estar a punto de comenzar aforos para el próximo curso académico 2021-20221. “Estamos ofertando las últimas habitaciones, que esperamos completar en los próximos días y luego abriremos las listas de espera para que se cubran las vacantes de aquellos estudiantes que no consigan entrar en las facultades que desean”, explican desde la institución.

El plazo para reservar habitación se abrió el pasado día 1de mayo, por lo que en apenas dos meses la oferta se cubrió en su totalidad. La residencia dispone de 50 habitaciones dobles con capacidad para un total de 140 residentes.

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