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José blanco | Jefe de sección del servicio de Psiquiatría del CHOP

“Las tentativas suicidas se han visto incrementadas a raíz de la pandemia”

El aislamiento social, el impacto económico y la incertidumbre son algunas de las causas

El doctor José Blanco en su despacho del Provincial.

El doctor José Blanco en su despacho del Provincial. Gustavo Santos

El pasado 10 de septiembre se conmemoró el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, un grave problema de salud pública descuidado, rodeado de estigmas, mitos y tabús. El jefe de sección de Psiquiatría del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, el doctor José Blanco, aborda cuál es la situación actual en el área sanitaria respecto a esta realidad silenciada y sobre lo importante que es crear conciencia entre la población para su prevención.

–¿Han detectado un aumento de las conductas suicidas a raíz de la pandemia del COVID?

–Con la pandemia se producen tres tipos de acontecimientos destacables: el aislamiento social, por una parte; una incertidumbre que genera un aumento del estrés, ansiedad e insomnio, así como síntomas de depresión, entre una población que ya arrastraba problemas de salud mental, y asimismo, el impacto socioeconómico de la crisis que lleva a muchas personas al desempleo y, como consecuencia, a situaciones de vulnerabilidad o de exclusión social, lo que conlleva también consecuencias en la salud mental. Todo esto supone un caldo de cultivo para el incremento de las tentativas suicidas.

–¿Existe un registro de ese porcentaje de incremento o de los pacientes que han precisado asistencia en las unidades de salud mental de Pontevedra?

–Nuestras consultas de salud mental ya estaban bastantes saturadas antes de la pandemia, pero a raíz de la misma, podemos afirmar que estas se han visto incrementadas hasta en un 10%, destacando sobre todo las relacionadas con la población infanto-juvenil. Asimismo, se ha detectado un aumento del 16% de los cuadros depresivos, mientras que el insomnio también ha crecido en un 24% y los casos de estrés postraumático en un 22%.

–¿Cuál es el perfil de paciente que presenta este tipo de conducta o que finalmente llega a consumarlo?

–Las personas que manifiestan este tipo de conductas se corresponden con un tipo de perfil y personalidad determinado. Podemos decir que los varones que lo consiguen consumar suponen el doble que las mujeres, ya que estas suelen efectuar más tentativas, hasta 3 o 4 veces más que ellos, sin embargo, no llegan a consumarlo. Por otra parte, el mayor porcentaje de suicidios se da entre personas con edades comprendidas entre los 50 y 79 años de edad, entre las que encontramos el triple de hombres que de mujeres.

Hay que tener en cuenta también que una persona que haya efectuado una tentativa, es muy probable que en los tres meses posteriores llegue a consumarlo. En cifras, tenemos que ser conscientes de que al año se suicidan unas 800.000 personas en el mundo, es decir, cada 40 segundos se produce un suicidio y cada dos segundos tiene lugar una tentativa.

–Con estas cifras podemos afirmar entonces que estamos ante un grave problema de salud pública, ¿cuáles son las principales causas?

–Efectivamente. Estamos ante un problema epidémico, y es que en las estadísticas de muerte de la población por causa externa, implica el doble que los accidentes de tráfico. La tasa de suicidios a nivel nacional es del 7,84%, siendo la más alta la de Asturias y la más baja de Melilla. En el caso de Galicia, la media se sitúa por encima de la española.

Respecto a las causas, un 90% de las personas que lo llegan a consumar sufren alguna patología mental grave, tales como depresión, también influyen los problemas adictivos como el consumo de drogas o alcohol, o trastornos límite de la personalidad. En este último caso, un 10% lo llegan a consumar.

–En el caso de Galicia, ¿influye también que gran parte de la población sean personas mayores?

–Sin duda, porque estas personas suelen vivir situaciones de soledad y aislamiento, que es un factor de riesgo muy importante. A partir de los 79 años, se disparan tanto los suicidios consumados como las tentativas, que son llamadas de atención.

–El próximo 20 de noviembre organizarán en Pontevedra unas jornadas que estarán centradas en esta problemática, ¿qué cuestiones abordarán?

–Trataremos el abordaje multidisciplinar del suicidio desde Atención Primaria y por parte de la enfermería, cómo se manejan estas conductas en Urgencias y cómo ha evolucionado esta práctica a lo largo de la historia de la humanidad.

“En 2021 supone la segunda causa de muerte entre jóvenes con edades entre los 15 y 29 años”

–¿De qué forma afecta esta realidad a la población infanto-juvenil? –

-En el 2020, las llamadas para solicitar ayuda a menores se vieron incrementadas en un 145%. Otro dato destacable es que en jóvenes y adolescentes, aumentó entre un 25 y un 30%. Asimismo, según las estadísticas de defunción del INE, en el año 2021 supuso la segunda causa de muerte, detrás de los tumores, entre jóvenes con edades entre los 15 y los 29 años.

–¿De qué forma se puede prevenir desde las instituciones? ¿Son necesarios más recursos?

-En Galicia se han creado los equipos de atención y prevención de conductas, de manera que cuando hay una tentativa autolítica, se contacta con la persona y se deriva a nuestros servicios. Lo fundamental es el acompañamiento, ya que está comprobado que inhibe de forma sustancial que el paciente llegue a consumarlo. Sí son necesarios más recursos e incrementar el personal, pero también se puede prevenir con el apoyo de la familia, de los amigos, desde la escuela, etc. Darle un soporte a estas personas es fundamental.

–El hecho de que esta sea una realidad oculta, ¿está relacionado con el efecto llamada que podría tener publicar este tipo de informaciones o es un mito?

–Es un mito. Hablar con los pacientes sobre ello no implica que vayan a consumarlo, al contrario, es la forma de prevenirlo.


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