La comunidad mercedaria de Poio celebró ayer una jornada de convivencia en el Monasterio de San Juan de Poio. El encuentro, que se recuperó tras la suspensión del pasado año 2020 con motivo de la pandemia del coronavirus, sirvió para rendir homenaje a la figura de Antonio Rey Soto, sacerdote y una de las figuras intelectuales más importantes de Galicia.

Durante la tarde de ayer se reunieron en el monasterio varios colectivos vinculados a la orden, como los propios miembros de la familia mercedaria, exalumnos de La Merced y amigos del Monasterio de Poio, llegados de distintas partes de España. La programación oficial comenzó a las 19.30 horas con el canto de La Salve sabatina gregoriana, mientras que desde las diez de la noche se ofreció el estreno del corto gótico El Crucifijo.