Un grupo de propietarios y afectados por la amenaza de derribo de ocho viviendas de la urbanización Mar Tambo de Chancelas, en Poio, aprovecharon ayer la presencia del vicepresidente segundo de la Xunta, Francisco Conde, en la mesa de trabajo de Ence para hacerle llegar sus reivindicaciones, destinadas a evitar esa demolición por parte de la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística. Los afectados piden a la Xunta que les dé “el mismo tramo” que a Ence y sus trabajadores y se busque una solución jurídica “que evite el desahucio de varias familias”.