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Faro de Vigo

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Seis bandas y un camino hacia la profesionalización

Los frutos en forma de canciones del programa LP3, del Local de Música de Pontevedra, salen tras cuatro meses de trabajo

Una de las reuniones online entre los músicos y el Local por el proyecto LP3. | // FDV Cristina Prieto

Alrededor de 5.000 personas acceden al Local de Música de Pontevedra al año. Cada semana se realizan en las instalaciones de la calle Otero Pedrayo alrededor de 50 ensayos, repartidos en las tres salas disponibles para ello. De todo este volumen artístico, seis bandas pontevedresas han disfrutado de un nuevo programa de formación cuyo resultado ha sido la grabación de un tema.

Liberad al Kraken, Anecoid, Particle y los solistas Javier Waterproof, Jacobo Sainz y Dabelaii son quienes han formado parte del programa LP3, un proceso de mentorización y seguimiento que arrancó el pasado mes de marzo y cuyos frutos se empezaron a ver hace un par de semanas, con la publicación de las canciones que se grabaron. El proyecto partió de un compromiso de artistas que ya tuvieron algo de trayectoria y trabajo hecho para mejorar en aspectos más avanzados que los programas anteriores, LP1 y LP2. De forma consensuada, a través de reuniones principalmente online por la pandemia, se trabajó en lo que cada grupo más necesitase para que pudieran dar un acelerón en sus carreras artísticas.

“É un servizo que complementa ao uso do Local, como un espacio de profesionalización e tamén como centro sociocultural”, explica el responsable del Local de Música de Pontevedra, Diego Parajó. Este apunta que el programa LP3 nace como continuación del LP2, a través del cual se ayudó a varias bandas a aprender todo lo relacionado con la realización de conciertos –desde subirse a un escenario, hasta la prueba de sonido, la producción de eventos, etc–; es un paso más para personas que buscan algo más profesional, “é xente que se quere adicar á música e as bandas tiveron moi boa actitude”.

El programa comenzó el pasado mes de marzo. De los diez grupos que se apuntaron, se seleccionó a seis “por cuestión de tempo e dispoñibilidade”. Tras una primera parte de “diagnose das necesidades dos artistas para os seus proxectos, construíuse un plan de mentorización específico para cada grupo”.

Así, según las necesidades, estas seis bandas se formaron en ámbitos como la promoción a través de redes sociales, distribución, legalidad, derechos de autor, márketing, comunicación, sonido de la banda, grabación, home studio o monetización. “Fíxose como un modelo de negocio. Os grupos son unha proposta, teñen que chegar a un público e para iso teñen que usar unhas canles concretas e facelo dunha forma concreta. Son coma un negocio”, apunta Parajó.

Los seis grupos que han participado en este programa de mentorización tenían amplia experiencia previa y formación musical, con lo que casi todos tenían conocimientos básicos sobre grabación casera. Así, de las diferentes opciones de formación que ofrecía LP3, las más solicitadas fueron las relacionadas con la comunicación y la promoción a través de las redes sociales.

Así lo explica, por ejemplo, el cantante de Particle, David Arana. “Teníamos claro el sonido que queríamos para la banda y algo de experiencia en la autoproducción. Lo que más necesitábamos era el tema de las redes sociales y la forma de acercarnos a las salas de conciertos, además de la imagen que queríamos dar”, explica el músico, que valora el proyecto como algo positivo, ya que “sacamos bastantes cosas en claro, sobre todo con la mentorización. El material gráfico también lo utilizaremos para intentar promocionarnos y tocar en más sitios”.

“Para nosotros este era como un último paso para la profesionalización”, apunta Ángel Castro, guitarrista de Anecoid, que destaca que la experiencia fue “bastante amena. Nos ayudó a crecer individualmente como músicos y la formación estuvo muy bien, con contenidos interesantes”.

También valoraron el programa como algo positivo los integrantes de Liberad al Kraken, que se formaron sobre todo en temas de management. “Mover las redes sociales, hablar en público en los conciertos, la comunicación en general era lo que más nos costaba y nos ayudaron un montón, además de darnos trucos para programar nuestras publicaciones”, explica el batería, Kike Lage.

Para solistas como Javier Waterproof fue interesante porque “nos dan buenas herramientas para la formación”. En su caso, tiene amplia experiencia en el Loca, con en el que está en contacto desde 2012, cuando empezó con una banda. “Ha sido un programa bastante individualizado. Nos enseñan a hablar en público, cómo llevar las redes y hacer un buen lanzamiento”, destaca.

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