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De hobby a fuente de ingresos

Yago Dopazo es jugador de e-sport y retransmite sus partidas en su canal de Twitch

Yago jugando en una de sus retransmisiones por Twitch desde su casa.   | // RAFA VÁZQUEZ

Yago jugando en una de sus retransmisiones por Twitch desde su casa. | // RAFA VÁZQUEZ

“Streamer” o “e-sport” son términos relativamente nuevos que abren la posibilidad a un mundo nuevo no solo para el entretenimiento sino también para la profesionalización del mismo. El primero hace referencia a quien retransmite a través de una plataforma y que en muchas ocasiones se trata de contenido relacionado con videojuegos. E-sport son competiciones de videojuegos que en muchos aspectos han alcanzado el nivel de las competiciones deportivas.

Yago Dopazo tiene 29 años, es licenciado en Ciencias Ambientales y tiene un máster en Biología Marina. Actualmente está en paro aunque comenzará a trabajar en unas semana en un centro gamer en A Coruña. Este marinense lleva jugando videojuegos desde que tiene memoria. Desde hace seis años es streamer en Twitch y desde hace uno compite en un equipo gallego de e-sport, Kings Dragon. Además actualmente está en el top 3 de Galicia en la última clasificación de Smash Bros, uno de sus videojuegos favoritos.

Empecé a jugar con la consola de mi hermana mayor –la Máster System 2– y cada vez me interesaba más y más”, como a cualquier niño. Yagg, como se le conoce en el mundo del videojuego, explica que siempre jugó porque le gustaba mucho.

Es como ver una película o leer un libro. Tiene un guion y una historia, me gustaba la sensación de pasarme un videojuego y empecé a jugar con otras personas. En realidad, me gusta más jugar solo que el hecho de competir”, quizás por eso comenzó antes a retransmitir sus partidas, hace seis años.

Por aquel entonces era algo ocasional y poca gente sabía qué era Twitch. Desde hace tres años retransmite a diario. Concretamente hace directos seis días a la semana que duran entre 3 y 4 horas. Allí tiene cerca de 2.000 seguidores, con una media de 20 espectadores en los directos, que luego pueden alcanzar más de 200 visualizaciones. “No me da para vivir, pero sí para pagar las facturas del mes”, confiesa Yago.

No es mucho, pero es la muestra de que en pocos años quizá no haya que ser una estrella de Twitch, a lo Ibai Llanos, para poder vivir de ello. “No sé hasta qué punto llegaremos y si será fácil vivir de esto. Ahora es extremadamente difícil, yo lo hago porque es un hobby y creo que es la clave de haber aguantado tantos años. Sé mucha gente que empieza y lo acaba dejando porque no ve progresos. Si lo haces porque te gusta da igual la gente que te vea, valora lo que están ahí que valen mucho. La clave es la constancia”, asegura Dopazo al respecto.

“Ya no soy ese friki que juega a videojuegos”

La afición a los videojuegos siempre ha tenido una estigmatización: “Ahora se va normalizando y ya no eres ese friki que juega a videojuegos, la sociedad se lo está tomando más en serio”, asume Yago Dopazo.

Este jugador entiende que los videojuegos no son algo malo, “ni crean a menores violentos”. “Es algo que ha llegado para quedarse. Obviamente en la infancia tiene que tener unos límites, pero no es el demonio”, comenta recordando que de niño tenía un número reducido de horas para usar la consola. “Si sabes, jugar es algo muy didáctico, yo parte del inglés que aprendí, por ejemplo, fue gracias a los videojuegos”, añade.

Competición

Aquel “friki” es creador de contenido y compite para un equipo de e-sport. Yago explica que a este nivel la competición no está profesionalizada, “no hay que conseguir una marca en sí para competir. Nos lo montamos nosotros mismos, digamos”, alude.

Los torneos se hacen de forma online, pero la competición oficial es presencial y está parada desde la pandemia, por lo que ahora está más centrado en las retransmisiones, ya que le encanta compartir sus gustos y enseñar lo que sabe compaginando secciones fijas con tras variables.

Recuerda que el primer videojuego que tuvo, su favorito, fue Alex Kidd, un juego de plataformas de la primera mascota de Sega antes de que llegara Sony. “Es uno de los juegos más emblemáticos, muy clásico que mucha gente conoce dentro del mundo gamer”, afirma. Luego se inició en las consolas de Nintendo, con afición a la saga Zelda. A día de hoy tiene especial gusto por los juegos indie, que se han puesto de moda en la última década, sobre todo por Celeste y Undertale.

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