Greenpeace insta a Ence a "planificar su cierre" en Lourizán

La organización ecologista confía en que el Supremo confirme la sentencia de la Audiencia Nacional que anuló la prórroga de la concesión

Una protesta de Greenpeace ante Ence en 1993

Una protesta de Greenpeace ante Ence en 1993 / FdV

Greenpeace, organización que junto con el Concello formuló un recurso judicial contra la prórroga de la concesión de Ence hasta 2073, sostiene que la sentencia de la Audiencia Nacional que le da la razón y anula la citada prorroga “abre por fin la puerta para que la empresa salga del dominio público marítimo-terrestre de la ría de Pontevedra lo más pronto posible, como ha venido reclamando desde la década de 1990, al considerar la actividad de Ence incompatible con su presencia en el litoral pontevedrés”.

Una semana después de conocerse la resolución judicial, Greenpeace hace su primera valoración del caso. “Valoramos el fallo como una fabulosa noticia no solo para el medio ambiente gallego y peninsular, sino para todas aquellas personas y organizaciones que defendemos que los intereses políticos y económicos nunca deben pasar por encima del bien común y la protección de la naturaleza. Confiamos además en que se acabe confirmando en sentencia firme en el Tribunal Supremo y se pueda emprender la recuperación de la marisma de Lourizán para nuestro patrimonio natural”, ha afirmado Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España.

La organización ecologista señala que la sentencia “está claramente fundamentada y es tan contundente como coherente” y subraya que “en el caso de que sea firme después del anunciado recurso de la empresa pastera en el Tribunal Supremo, puede ser muy relevante para otros casos en los que actividades lesivas que por su naturaleza no tienen porqué estar en dominio público dejen de ocupar el mismo”.

“Hay actividades que según la ley de Costas no pueden estar en dominio público, eso deja claro la ley y el fallo de la Audiencia Nacional. Ence ha tenido mucho tiempo para un posible traslado y proteger de manera efectiva los empleos, pero no ha querido. Ha preferido emplear otras tácticas cuando menos discutibles. No creemos que esto ponga en peligro otro tipo de actividades y empleos, especialmente las relacionadas con el complejo Mar-Industria, pues muchas sí parece obligado que se realicen a pie de mar”, añade Manoel Santos, coordinador de Greenpeace en Galicia.

Por último, Greenpeace resalta que “lo que urge ahora es que Ence sea por fin realista, deje de intentar cambiar leyes a su gusto y fichar a políticos para su consejo de administración, y comience a planificar su cierre en Lourizán de inmediato, independientemente de que se pueda trasladar a otro lugar o no”.

Además, la organización interpelará a la Xunta y el Gobierno central “para que comiencen a hacer los estudios pertinentes y recuperar la marisma de Lourizán para el patrimonio natural gallego, restaurando el desastre generado en los últimos 60 años”.