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Pontevedra

Los seguros de viajes se disparan por la pandemia

Los gastos médicos o la prolongación de la estancia en el hotel son las principales claves de estas pólizas | La asociación de consumidores “Rías Baixas” de Pontevedra resolvió una treintena de reclamaciones el pasado año

Una pareja  mira el escaparate de una agencia de viajes. |    // G. SANTOS

Una pareja mira el escaparate de una agencia de viajes. | // G. SANTOS

Tras más de un año de pandemia y pese al miedo que el COVID ha provocado en la sociedad, los pontevedreses se están animando este verano a dar el salto a los viajes internacionales. Pero como la seguridad sanitaria prima por encima de todo, se ha disparado la demanda de seguros de viaje, pólizas específicas que cubran el coronavirus.

“La gente ya se anima empezar a viajar, con la vacuna y con sus particulares burbujas de viaje”, asegura María Álvarez, técnica en Consumo de la Asociación de Consumidores “Rías Baixas”. “Desde que estalló la pandemia las aseguradoras ya se han adelantado y desarrollan productos específicos pensados en el COVID, pólizas centradas en las demandas de los usuarios, que les den garantías y cobertura ante imprevistos, contagios o retrasos”, resume.

Y es que a la hora de contratar un seguro que realmente proteja al consumidor hay que tener diferentes cuestiones en cuenta. Una de ellas, y con las que más sorpresas se encuentran los viajeros, es que para que la póliza cubra la cancelación del viaje debe ser contratada simultáneamente con la compra del mismo (el vuelo, como mínimo) o, como mucho, en los días posteriores, un margen que varía según la compañía.

“La clave en todo esto, incluso antes del seguro, es la flexibilidad para viajar. Siempre tienes que optar por políticas generosas de cambios y cancelaciones, de modo que si por algún motivo vas a reprogramar ese viaje no pierdas todo el dinero”, explica Álvarez.

“Con el COVID las políticas de contratación han cambiado, pero nuestra forma de viajar también. Esas formas no reembolsables de antes y con fechas establecidas eran una forma de ahorrar dinero, pero ya no son la estrategia ideal porque los planes pueden cambiar sin previo aviso”, indica.

Estos viajes flexibles son aquellos que permiten al consumidor hacer cambios o cancelaciones sin necesidad de pagar una tasa o con una cantidad mucho menor de lo que se venía aplicando hasta ahora. “Muchísimas aerolíneas han acordado eliminar las tasas debido a esta incertidumbre”, destaca. “Lo mismo respecto a los hoteles: la mayoría ofrecen cancelación gratuita. También el alquiler de coches”.

En caso de que una comunidad autónoma o un país se cierren perimetralmente y el viajero no pueda salir, la ley le protege y las aerolíneas deben devolverle el dinero. “No te indemnizan, pero sí te tienen que reembolsar el importe del billete en siete días”.

Esa fue la principal lucha durante la primera fase de la pandemia, que obligó a los consumidores a llegar incluso a los juzgados, en la mayoría de los casos a través de asociaciones como la de Pontevedra. “Europa en este aspecto es categórica: todos los viajes que se anularon por el COVID llevan aparejada la devolución del importe en siete días”.

En cuanto a las agencias de viajes, es importante que estén avaladas por una entidad financiera o aseguradora, para que en caso de cancelación se pueda hacer cargo de la devolución.

Los seguros de viaje que incluyen COVID pueden ser desde los más básicos, que ofrecen las propias aerolíneas, hasta los más completos que se pueden contratar a través de empresas reconocidas. Hay varios aspectos importantes en este sentido a valorar, como el traslado o repatriación sanitaria, los gastos médicos en España o el extranjero, la prolongación de la estancia en el hotel por cuarentena o aislamiento, la indemnización por interrupción de vacaciones...

Y con todos ellos hay que valorar cantidades. Por ejemplo, en la prolongación de estancia en hotel es interesante que sea de un mínimo compatible con una cuarentena, como 10 días, ya que hay pólizas que solo ofrecen 4 días. También la cantidad por día en el alojamiento, aunque lo habitual es que la cifra se mueva entre los 90 y los 150 euros diarios.

Lo mismo ocurre con los gastos médicos; habitualmente desde 5.000 euros o menos hasta 200.000 euros las pólizas más completas.

En este punto, es importante destacar la recomendación del Ministerio de Exteriores de llevar la Tarjeta Sanitaria Europea en los viajes en la UE. “Siempre recomendamos la elección del seguro que mejor se adapte a la forma de viajar de la persona con asistencia médica en caso de dar positivo, los gastos derivados de realizar pruebas PCR, la estancia prolongada, la repatriación, regreso anticipado...”, considera. “Lo que es muy importante es saber que en ningún caso te van a devolver el dinero porque te haya entrado miedo a viajar por contagiarte”, concluye.

A día de hoy las asociaciones de consumidores todavía siguen en litigio con las aerolíneas por los impagos del estado de alarma. “Estas reclamaciones se tenían que haber resuelto en el ámbito administrativo, pero las compañías rechazaron la devolución. Los informes de Fomento no son vinculantes y se demoran muchísimo, por eso al final a los usuarios solo les queda reclamar judicialmente”, manifiesta.

Desde el año pasado la Asociación de Consumidores “Rías Baixas” ha solucionado favorablemente el 99,9% de las reclamaciones, alrededor de 30, seis de ellas en el ámbito judicial. 

Entre otros países, Argentina, Australia, Canadá, China, Estados Unidos, India, Indonesia, Japón, Marruecos, Nueva Zelanda o Rusia no permiten la entrada de turistas españoles, mientras que es mayoría el número de aquellos que exigen a los españoles una PCR negativa o demostrar que tienen la pauta de vacunación completa. Es el caso de varios miembros de la UE, como Alemania, Croacia o Grecia.

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