La conocida como "ola juvenil" del COVID está cada vez más descontrolada en el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés. Con los casos activos sin dejar de subir, lo más preocupante de la jornada de hoy es que hay dos personas más ingresadas en la Unidad de Cuidados Críticos del Hospital Montecelo, donde ya permanecen cinco pacientes en estado grave. Los ingresados en planta pasan de once a ocho, con seis personas en el Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, una en el Hospital QuirònSalud Miguel Domínguez Pontevedra y otra en el Hospital do Salnés. Asimismo, permanecen 1.696 positivos asintomáticos o con síntomas leves evolucionando en sus respectivos domicilios bajo supervisión médica, tras una jornada en la que se dieron 62 altas.

Los casos activos vuelven a subir un día más, alcanzándose los 1.709 tras un incremento de 159 en las últimas 24 horas, con lo que el área se acerca peligrosamente a las cifras que manejaba a finales del mes de enero y comienzos del de febrero, en pleno pico de la cuarta ola. En la última jornada se han registrado 221 contagios nuevos tras haberse realizado un total de 2.578 pruebas diagnósticas (entre PCR, antígenos y otras).

La situación es especialmente preocupante en Sanxenxo, donde la incidencia acumulada se acerca a los 900 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días. En las últimas 24 horas el municipio ha registrado 47 casos más, alcanzando los 213. También es preocupante en Poio, con una incidencia mayor de 670 casos a 14 días, pero solo ha subido dos positivos en la última jornada (hasta los 140 en total), con lo que se espera que la situación se empiece a estabilizar. En la capital pontevedresa, sin embargo, continúa el aumento de casos, con 47 más que ayer, llegando a un total de 456.

Continúa la vacunación masiva de la población, con 2.885 personas convocadas para recibir el suero de Pfizer hoy en el Recinto Ferial de Pontevedra.