La estación de bombeo de agua potable de Monte Porreiro ya tiene en marcha las cuatro nuevas electrobombas de succión del río Lérez, después de que el pasado 5 de junio se activara la captación del río y se cerrase el embalse de Pontillón como reserva hidráulica en los meses de verano ante futuras necesidades.

La empresa concesionaria de la gestión del ciclo del agua en Pontevedra, Viaqua, fue la encargada de sustituir estas cuatro de las seis bombas. El proyecto, con una inversión superior a los 850.000 euros, tenía un plazo de ejecución de seis meses pero desde el departamento de gestión de las infraestructuras hidráulicas, que gestiona Raimundo González, se acordó imprimir más ritmo a la colocación de las bombas para que pudieran estar operativas cuando se produjera el cierre de Pontillón del Castro.