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Toda una ría sin arenales aptos para los animales de compañía

Poio, Marín y Sanxenxo prohiben el acceso de perros durante el verano | Las banderas azules serían el principal motivo para estas restricciones

Una familia con perro ante el cartel de prohibido en la playa de Lourido. Gustavo Santos

Los vecinos de la comarca de Pontevedra y los turistas que visiten la zona en la temporada estival que sean propietarios de un perro se encontrarán con serios problemas para disfrutar de las playas junto a sus animales de compañía, pues en toda la ría no hay ninguna apta para ellos. Poio, Sanxenxo y Marín prohiben el acceso de perros a sus arenales al menos durante los meses de verano, entre junio y septiembre, y en el concello marinense también se restringe entre el 1 de abril y el 14 de junio y del 16 al 30 de septiembre entre las 12.00 y las 20.00 horas.

En toda la provincia de Pontevedra solo hay seis playas aptas para perros. Las más cercanas están al lado del puerto deportivo de San Vicente do Mar, en O Grove, las de O Espiño y O Portiño. Después están A Cunchiña, en Cangas; Cesantes y Chapela, en Redondela; O Castelete, en Vilagarcía, y Foz y Calzoa, en Vigo. La Playa Canina de la Isla da Toxa no admite perros este verano 2021, aunque en algunas páginas web aparece como ‘dogfriendly’.

Diferentes asociaciones animalistas de la comarca llevan años reclamando arenales en los que poder disfrutar del verano junto a los perros, pero para algunos concellos no es fácil habilitarlos al disponer casi exclusivamente de playas de grandes dimensiones, muy concurridas y con Bandera Azul –o aspirantes a tenerla–.

Esta limitación en el acceso de animales domésticos a las playas está directamente relacionada con los requisitos que la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) exige para conceder las banderas azules. Desde la organización se apunta que es por motivos higiénicos y la limitación abarca toda el área de la playa, incluida la zona de baño. Señala que un estudio de la Organización Mundial de la Salud desaconseja la presencia de perros y otros animales en los arenales porque “existen riegos microbiológicos para la salud humana asociados a la presencia de excrementos”, de ahí que considere “incompatible” la bandera azul con los canes, aunque sí recalca que su presencia está permitida en las zonas de aparcamiento, en los paseos marítimos o senderos en el entorno de la playa, pero no se les permite acceder a la arena, con la excepción de los perros guía para personas con deficiencias visuales.

En su Guía de Interpretación de los criterios para bandera azul, ADEAC señala que “incluso los perros mejor adiestrados pueden orinar, realizar defecaciones en la arena y transportar parásitos u hongos en sus patas. Es preciso insistir que, en temporada de baños, aún en horarios en que la playa se encuentre ya vacía, los paseos con perros contaminan la arena, del mismo modo que en las horas más concurridas”, y recalca que “las mareas no lo limpian todo”.

Además, la asociación insiste en que “en el caso de que los perros sean aceptados en la playa fuera de la temporada de baños, deben ser mantenidos con collar y correa o bajo estricto control tanto en la playa como en su entorno y en zonas colindantes. Asimismo, sus propietarios pueden ser requeridos a recoger cualquier residuo o excremento del animal. En este sentido (y en las áreas en que sean tolerados) se deben proporcionar bolsas y lugares para el depósito de dichos residuos”.

Por el momento, ninguno de los concellos con playas en la ría de Pontevedra se plantea habilitar arenales para perros.

Cada vez más hoteles ‘dogfriendly’ en la comarca

Al contrario de lo que sucede con las playas, en la comarca de Pontevedra hay cada vez más hoteles que admiten a clientes con animales de compañía, adaptándose a la tendencia al alza de los turistas que viajan principalmente con perros, aunque también con gatos e incluso hurones, como así relata el propietario del Hotel Avenida, en la calle Eduardo Pondal, Borja Vence. “Cobramos un suplemento y ponemos en la habitación un comedero, un bebedero y un kit con bolsas para las heces”, explica.

Solo en la capital ya hay al menos cinco establecimientos con este servicio. Uno de ellos es el Galicia Palace, en la Avenida de Vigo, donde cuentan con normas muy estrictas para evitar que se moleste a otros clientes que viajan sin animales. “No se pueden quedar solos en las habitaciones ni entrar en el restaurante y la cafetería. Tenemos un número limitado de un animal por habitación y se ubican en una de mayor o menor dimensión según el peso”, explica Patricia Sierra, directora del hotel, en el que llevan más de 15 años admitiendo mascotas.

También las admiten en el Hotel Rúas, en la calle Sarmiento. “Se nota que cada vez más gente viaja con sus animales, porque aquí preguntan bastante. Tenemos un límite de dos o tres por día y no pueden ser muy grandes por las dimensiones de las habitaciones”, explican.

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