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Hostelería y clientela se ven preparados para afrontar el regreso al ocio nocturno

Solo 45 afortunados volvieron a disfrutar de una noche de copas en el pub La Pomada

Unas jóvenes se identifican en la puerta para entrar al pub.   | // R.V.

Unas jóvenes se identifican en la puerta para entrar al pub. | // R.V.

El ensayo para recuperar el ocio nocturno –realizado ayer en el pub La Pomada de Pontevedra como en otros cinco locales de Galicia–, sirvió para “demostrar que la hostelería es segura y que no es un foco de contagios”, explicaba guardando cola para entrar Antonio Fernández, propietario de otro local de copas de la ciudad y que ayer acudió a La Pomada para “reencontrarme con la gente y apoyar la vuelta a la actividad, que es urgente para el sector”. Ante él, en el control de acceso con estrictas medidas de seguridad (identificación, PCR negativa, control de temperatura y mascarilla), Cristina y Andrea también se disponían a disfrutar de la primera noche de copas desde el verano pasado.

Unas clientas disfrutan de los primeros bailes dentro de un local nocturno desde el verano pasado. | // R.V.

“Hace mucho tiempo que está todo cerrado y ya hay ganas de salir y de volver a lo que teníamos antes”, argumentaba Andrea antes de tomarse la temperatura en la puerta del bar. Ella y su amiga Cristina forman parte del selecto grupo de 45 personas que ayer pudo acceder a este local de copas con invitación previa y aforo limitado. Pudieron bailar y tomar copas hasta la una de la madrugada, hora de cierre establecida para esta prueba piloto.

Para acceder al local hubo que tomarse la temperatura. | // R.V.

“A todas nos apetece hacer algo diferente y volver a la forma que teníamos antes de divertirnos”, apunta Cristina. “Está muy bien que pueda volver a abrir la hostelería porque además han hecho un esfuerzo enorme para que esto sea seguro y no haya una vuelta atrás en la situación sanitaria”, añade.

La clientela volvió a tomar copas en la barra en esta prueba piloto realizada por la Xunta. | // RAFA VÁZQUEZ

“Si la total normalidad tardará un poco en llegar, al menos es necesario ir aproximándonos a cierta forma normalizada de vivir”, opinaba Cristina antes de entrar al bar La Pomada, donde ayer se pudo tomar una copa de noche en Pontevedra, por primera vez desde el pasado verano. “Los datos actuales de incidencia acumulada son extraordinarios; hay poca presión hospitalaria y pocos contagios, a la vez que la vacunación está avanzando de forma muy rápida, por lo que esperamos que a finales de junio o principios de julio la mayor parte de la población tendrá al menos una dosis de la vacuna y sería necesario recuperar la vida normal”, argumenta “Tonete”, que es uno de los hosteleros que a finales del pasado año caminaron hasta Madrid por el rescate de la hostelería.

“Es necesario ir aproximándose a la normalidad”

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“Cumpliendo las normas, el ocio nocturno es seguro y así se ha reflejado en todo este período de pandemia, porque los contagios en la hostelería non han tenido relevancia, estamos hablando de entre un 1,5 y 2,5% que se estima la incidencia de la hostelería en los contagios en general”, subraya este empresario, que ayer acudió como cliente al pub de su compañero Daniel Lorenzo, donde se realizó la prueba piloto de la Xunta. En este ensayo del ocio nocturno se pudo bailar y deambular por el local. También acceder a la barra que en el resto de la hostelería siguen inhabilitadas. En la sala, gel hidroalcohólico de uso obligatorio así como la prohibición de quitarse la mascarilla salvo en el momento concreto de beber. El local contaba con dos medidores de CO2, cedidos por la Xunta, y cuyos resultados se podían verificar en todo momento. Para acceder, los 45 invitados tuvieron que mostrar una prueba PCR negativa realizada en los días previos.

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