El Consello de la Xunta autorizó este jueves las expropiaciones para impulsar la ejecución de las obras de construcción de una nueva senda y para la eliminación de un tramo de concentración de accidentes en la carretera PO-308, entre Fontenla y Combarro, en el concello de Poio.

La inversión que la administración destinará a estos dos proyectos supera los 1,65 millones de euros, según el anuncio hecho público esta misma mañana, y el objetivo de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade  es proceder al levantamiento de actas previas y a la licitación de las obras en el segundo semestre de este año.

 

Los trabajos, que se desarrollarán de manera coordinada, cuentan en ambas actuaciones con un plazo de ejecución de 18 meses.

El presupuesto de la senda ronda los 975.000 euros, un montante en el que se incluye el pago de los 49 predios necesarios para llevar a cabo este nuevo itinerario, que tiene como finalidad “fomentar una movilidad más segura y sostenible”, señala la Xunta

La ejecución de la senda, en esta carretera de titularidad de la Xunta de Galicia, se desarrollará por la margen izquierda, entre los puntos kilométricos 3+500 a 5+150 e incluye un pequeño tramo en la margen derecha, entre el punto 3+500 y la intersección ubicada en el 3+620, es decir, entre la glorieta de la VG-4.8 y el acceso al IES de Poio.

 

El presupuesto de esta intervención ronda los 975.000 euros, un montante en el que se incluye el pago de los 49 predios necesarios para llevar a cabo este nuevo itinerario, que tiene como finalidad “fomentar una movilidad más segura y sostenible”, indican los portavoces de la administración autonómica.

 

La senda, que discurre en su mayor parte en paralelo a la carretera autonómica, tendrán una longitud de cerca de 1,7 kilómetros y un ancho mínimo variable de 2,2 metros, separado de la calzada por un borde de hormigón, e irá elevada sobre esta 10 centímetros.

Se construirá una pasarela volada en el punto kilométrico 4+260 sobre el regato de Cancela, y se adaptará la red existente de drenaje, abastecimiento, electricidad e iluminación, según el programa hecho público por la Xunta.

El diseño de esta nueva senda es complementario y se desarrolla de forma coordinada con el plan de mejora de la seguridad vial en el entorno del tramo de concentración de accidentes en Fontenla

También se contempla la instalación de mobiliario urbano y la distribución de zonas ajardinadas con riego programado. Además, entre las actuaciones destaca la ejecución del nuevo itinerario en la vía municipal de bajada a A Seca, desde la intersección del punto kilométrico 4+350, y el nuevo paso de cebra, en el 4+420.

 

El diseño de esta nueva senda “es complementario y se desarrolla de forma coordinada con el proyecto de mejora de la seguridad vial en el entorno del tramo de concentración de accidentes ( TCA) en la carretera PO-308, en Fontenla”, indican las mismas fuentes.

Así, el Gobierno gallego autorizó también hoy el decreto de expropiaciones de este proyecto, que se desarrollará entre los puntos kilométricos 3+500 y 5+100.

La inversión que la administración gallega destinará a estos dos proyectos supera los 1,65 millones de euros

Esta  actuación incluye la mejora de las intersecciones en el tramo de la PO-308 entre Fontenla y Combarro, la reducción del número de giros a la izquierda entre los puntos kilométricos 4+700 y 5+600, para alcanzar una merma de la velocidad en esas zonas.

 

 Cabe destacar también la actuación en la intersección del punto kilométrico 3+620, en la margen derecha, donde se ejecutarán cuñas de desaceleración y aceleración; o en el punto kilométrico 3+770, también en ese mismo margen, donde se actuará “para ganar espacio para los giros y que estos sean más seguros y menos bruscos”, indican los portavoces de la Xunta.

Además, en la intersección en el punto 3+770, en la margen izquierda, se dispondrá un sentido único y se construirá una pequeña cuña de desaceleración; y en la intersección entre los puntos 3+930 y 5+010 se ejecutarán dos glorietas.

Esta mejora de la seguridad es una reivindicación histórica de los vecinos de Poio, que recuerdan los numerosos atropellos y accidentes de ciclistas y motoristas producidos en esta carretera de intenso tráfico, muy especialmente en los meses de verano

 El presupuesto estimado en esta intervención supera los 676.000 euros, en los que se incluye también el pago de los 30 predios necesarios para ejecutar las obras. La finalidad de la Xunta es “alcanzar la calma del tráfico mediante la construcción de glorietas y la prohibición de giros a la izquierda, minimizando las aficiones y consiguiendo una importante mejora de la seguridad vial”.

 

Y es que esta mejora de la seguridad es una reivindicación histórica de los vecinos de Poio, que recuerdan los numerosos atropellos y accidentes de ciclistas y motoristas producidos en esta carretera de intenso tráfico, muy especialmente en los meses de verano. Los residentes protagonizaron en los últimos años varias movilizaciones exigiendo a la administración gallega una solución a la inseguridad de esta carretera.

Estas actuaciones de mejora de la seguridad vial y de la movilidad tendrán su continuidad, avanza la Xunta, en la senda del tramo Combarro-Chancelas-Samieira

Estas actuaciones de mejora de la seguridad vial y de la movilidad tendrán su continuidad, avanza la Xunta, en la senda del tramo Combarro-Chancelas-Samieira, entre los puntos kilométricos 5+680 y 8+200. En este caso, después de analizar las sugerencias presentadas al proyecto y valorar las necesidades del entorno, se precisa de un nuevo trámite de información, que se llevará a lo largo de este año para, a continuación, licitar las obras, avanzan las mismas fuentes.

 

La nuevas intervenciones se suman a las ya ejecutadas por el departamento de Infraestructuras de la Xunta en la carretera PO-308, lo que está permitiendo “una transformación histórica a lo largo de toda su longitud”, indican las mismas fuentes

 

En el marco del Plan de sendas de Galicia, esta carretera autonómica suma 19 kilómetros de nuevas sendas, contando ambas márgenes, de los cuales 15 ya están ejecutados. Además de las actuaciones en el término municipal de Poio, están ya a la disposición de los vecinos y visitantes las sendas entre Portonovo y A Lanzada o la mejora de la travesía de Sanxenxo.

La finalidad de la Xunta es “alcanzar la calma del tráfico mediante la construcción de glorietas y la prohibición de giros a la izquierda, minimizando las aficiones y consiguiendo una importante mejora de la seguridad vial”

También están ejecutándose las obras de mejora de la seguridad vial en el entorno del acceso a Areas.

 

 En conjunto, el Gobierno gallego lleva movilizados 15,65 millones en los últimos 5 años en la transformación de la carretera PO-308. Estas actuaciones se completarán a corto plazo con otros 2,14 millones en las sendas y mejoras de seguridad vial en el entorno de Combarro en Fontela, y de Chancelas hasta Samieira.