El derribo de ocho de los 16 chalés que forman la urbanización Mar de Tambo en Combarro ya tiene proyecto final. Los metros de derribo por inclusión en la línea de costas son de media dos por vivienda, aunque en algunos casos llegan a tres. El proyecto final consiste, básicamente en el derribo de la parte correspondiente y la colocación de unos tableros de triple capa para el cerramiento provisional, además de rellenar con grava el hueco del forjado sanitario.

La obra está en fase de licitación y los vecinos temen que pueda comenzar en siete u ocho meses. Estiman, además, que tendrán una durabilidad de 120 días. Florencio Cruz, constructor y propietario considera que con este proyecto será casi imposible poder reconstruir las viviendas tras la obra por las condiciones de habitabilidad, dado que “en algunas de ellas la superficie afecta al 70%”.

Los vecinos tratan de mantener una reunión con la Consellería de Medio Ambiente en Pontevedra, sin éxito hasta el momento.

Para el constructor, que se considera una víctima de las administraciones, no es momento de buscar culpables, sino soluciones para “familias que tienen las cuentas embargadas”.

Pese a la manifestación del apoyo a los vecinos del Concello de Poio, señalan que en la concentración del pasado fin de semana en modo de protesta no hubo ningún político, “si quieren apoyarnos lo que tenían que hacer es estar con nosotros”, alerta Cruz dudando de que la administración no fuera consciente del problema.