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Los hoteles de 4 estrellas de Sanxenxo rozan el lleno en el puente y prevén un buen verano

El fin del estado de alarma anima las primeras reservas para julio y agosto con estancias más largas

Turistas en la Playa de Silgar en Semana Santa.

Turistas en la Playa de Silgar en Semana Santa. Rafa Vázquez

El fin del estado de alarma aclara un poco las restricciones sanitarias y abre la puerta a la movilidad. Sin duda un gran alivio para el sector hotelero que estrena movilidad con el puente del Día das Letras Galegas y que ya se prepara para el verano con las primeras reservas vacacionales para los meses de julio y agosto. Con todo, el sector comienza a tener algo de esperanza, pero es prudente y pide responsabilidad ya que la situación sanitaria puede cambiar de un momento a otro.

El destino estrella de la ría pontevedresa, Sanxenxo, hace una previsión positiva para este puente y para el verano. Pese a que la mayoría de los establecimientos habían programado desde hace meses la apertura para junio, con una incertidumbre total, ahora con la normativa más clara algunos han adelantado su regreso y este puente contará con 32 establecimientos abiertos. El presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS) señala que además este puente coincide con la festividad de San Isidro, 15 de mayo, en Madrid.

“Hay bastantes reservas y los hoteles de cuatro estrellas tienen una ocupación incluso por encima del 80%”, apunta. Pese a ello hay que tener en cuenta que estos son solo cuatro establecimientos. y en los de menor categoría la situación es muy diferente. Además la previsión meteorológica ha frenado las reservas. “Somos optimistas aunque muy pocos establecimientos adelantaron la apertura teniendo en cuenta que somos alrededor de 180 hoteles y pensiones con 9.000 plazas, a lo que habría que sumar los campings”, añade.

“Para este puente en Sanxenxo hay bastantes reservas y los hoteles de cuatro estrellas tienen una ocupación incluso por encima del 80%”

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La situación en la capital es, sin embargo muy distinta. La presidenta de la Asociación de Hoteleros de Pontevedra, Paula Lourido, reconoce que desde el pasado 9 de mayo hay más movimiento, pero que las reservas van muy poco a poco. En este sentido Lourido señala que este puente de las Letras Galegas “se presenta flojo” dado que la climatología no acompaña, además de que se realizan reservas de última hora. En cuanto al inicio de la temporada alta señala que están recibiendo algunas reservas, pero no tantas como se esperaría otro año. En este sentido recuerda la necesidad de que la época estival sea favorable ya que los establecimientos abiertos han “sobrevivido” a base de estancias por causa laboral o de equipos deportivos que se desplazaron a la ciudad para competir.

Desde Sanxenxo la previsión es más esperanzadora y es que los empresarios apuntan que las reservas que se están realizando para verano, son de estancias más largas con respecto al pasado año, de 7 a 10 noches frente a las tres o cuatro de 2020. “Son buenas noticias, estamos notando que hay interés por venir a Sanxenxo”, asegura Martínez que reconoce preocupado “No podemos permitirnos perder el verano”.

Previsión de superar 2020

El CETS recuerda la necesidad de llegar a la temporada alta con el mayor número posible de vacunas puestas. “Si llegamos al verano con la situación sanitaria controlada no tenemos la menor duda de que en Sanxenxo se podrá trabajar bien y recuperar el año. Tenemos como meta superar el año pasado y esperemos que por bastante. Pero la incertidumbre sigue ahí porque dentro de 15 días todo puede cambiar”, añade.

Cabe recordar que el pasado año Sanxenxo registró una ocupación en julio del 50%, 33 puntos menos con respecto a 2019. El mes fuerte, agosto, supero el 65% de ocupación con una bajada de 24 puntos. Pese a la dificultad de la situación el sector sobrevivió con una bajada menor de la esperada a tenor de las especiales circunstancias en las que trabajaron con la pandemia. Unas cifras que esperan ahora superar después de esta prácticamente cerrados durante el resto del año.

“La gente está bastante animada. El año pasado hubo mucha reserva de ultima hora y estamos viendo ahora antelación porque la gente estaba pendiente de qué iba a pasar”. Los hoteleros también están recibiendo las primeras reservas para los fines de semana de junio, un mes que creen será bueno. Al ser el mes con menos demanda la antelación es menor, pero aún así la previsión es favorable.

Con todo, el sector además tiene esperanzas en los bonos turísticos de la Xunta que aún no han recibido los usuarios que pudieron hacerse con ellos. Son muchos los establecimientos de la comarca que están adheridos a este marco y confían en que sea un impulsa para el turismo gallego y propicie las escapadas de fin de semana.

Los empresarios recuerdan lo importante que es el sector por las contrataciones extra que realizan en temporada alta y apuntan a que muchos establecimientos han tenido que recurrir a préstamos y ayudas para superar la crisis, por lo que este verano será vital para su futuro.

Preocupación por la irresponsabilidad

Una de las mayores preocupaciones del sector hotelero de cara al verano es la inestabilidad sanitaria y el respeto a las medidas impuestas. Algo que no calma las imágenes mostradas en varias ciudades españolas en los últimos días tras el fin del estado de alarma con plazas llenas de gente sin respetar distancias y sin llevar mascarillas. 

“Eso nos puede hacer volver atrás y es preocupante porque no nos podemos permitir perder este verano. Son muchos meses sin trabajar. Desde hace años trabajamos muy bien desde Semana Santa hasta octubre. Se perdió Semana Santa y hasta ahora ha sido todo el año prácticamente perdido. Por eso estamos preocupados con lo que pueda pasar en los próximos días”, apunta Alfonso Martínez, presidente del CETS. 

Llevamos muchísimo tiempo apelando a la responsabilidad individual, siempre hemos apelado a la salud. Somos uno de los grandes damnificados de esta situación y ahora estamos en un proceso de desescalada abriendo horarios”, añade.

Por ello desde las asociaciones provinciales se ha planteado a las administraciones la posibilidad de que los bares que dan comidas y tapas puedan abrir con el mismo horario de restaurantes aún sin tener esa licencia siempre que reúnan los mismos requisitos. También han solicitado de igual modo la ampliación de los aforos en los establecimientos con medidor de CO2. “Estamos esperanzados en ese sentido. Queremos ir poco a poco pero sin dar un paso atrás”, sentencian desde el CETS. 

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