El área sanitaria de Pontevedra-O Salnés se mantiene en unos datos más o menos estables en cuanto a la incidencia de COVID. Según los datos facilitados por el Servizo Galego de Saúde, los casos activos son 481, once menos que ayer, y se han registrado 29 contagios nuevos en las últimas 24 horas.

Sube ligeramente el número de personas hospitalizadas en planta, con dos más que en la jornada anterior, alcanzándose los 24 ingresados; 13 de ellos están en el Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra y once en el Hospital do Salnés. Sin variación en cuanto a los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Críticos del Hospital Montecelo. Asímismo, 449 casos covid evolucionan en sus respectivos domicilios bajo supervisión médica.

La parte más positiva son las altas, con 40 personas que han superado la enfermedad en las últimas 24 horas, alcanzándose una cifra total desde que empezó la pandemia de 13.185 pacientes curados. Esta semana no hubo que lamentar fallecimientos, con 173 decesos desde el inicio de la crisis sanitaria.

En cuanto a realización de pruebas PCR, en las últimas 24 horas se han hecho 1.546, que se añaden a las 219.902 ya efectuadas desde el inicio de la pandemia en el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés.

Además, continúa la vacunación en el área sanitaria, con 4.480 personas convocadas. De estas, 3.570 estaban citadas para recibir la primera dosis de Pfizer en el Recinto Ferial de Pontevedra, entre las que estaban el alcalde de la ciudad, Miguel Anxo Fernández Lores; el concejal y vicepresidente de la Diputación, César Mosquera, y el concejal Raimundo González.

"Estou encantado. Supoño que todo o mundo sensato quere vacinarse e a min tocoume agora por idade", señaló el regidor local, que explicó que le pusieron la vacuna de Pfizer, pero pensaba que le iba a tocar AstraZeneca, por eso aprovechó para comentar que "non entendo por que non se está usando, creo que todas as vacinas son boas e a garantía é mallor que non vacinarse, os efectos secundarios están nunha porcentaxe ridícula con respecto a outros medicamentos".

Lores quiso "animar á xente" a vacunarse. "Vexo que a xente está vindo. Sempre tiven a esperanza de que no verán haxa unha porcentaxe altísima de xente vacinada. O problema non é inxectar as vacinas, senón que haxa vacinas suficientes, porque aquí temos experiencia e un sistema sanitario que pode perfectamente vacinar á poboación en dous o tres meses, xa se fai cando a gripe", apuntó el alcalde, que recordó la importancia de la inmunización porque "estamos comprobando que a medida que aumenta o número de persoas vacinadas, hai un descenso dos casos, porque o virus xa non circula da mesma maneira, especialmente nas persoas máis vulnerables, que é o que nos interesa". Así, insistió en que la inmunización es la mayor esperanza en estos momentos y confía en que "a partir do verán poidamos ter unha vida máis ou menos normal e poidamos reactivar a actividade económica".

Lores espera ya a la segunda dosis de la vacuna, que recibirá dentro de tres semanas, y celebró que "non tiven ningún síntoma de coronavirus neste tempo, a pesar de que estivemos ao pé do cañón sempre, foi unha sorte, porque no equipo de Goberno estivemos traballando sistematicamente agás unha persoa".