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La amiga de una víctima de maltrato en Vilagarcía afirma que ella solía tener "el cuerpo mazado"

El fiscal pide 19 años de prisión para el acusado de lesiones, coacciones, hurto, amenazas, acoso y abusos sexuales sobre su pareja

Audiencia Provincial de Pontevedra

Audiencia Provincial de Pontevedra

Un acusado de maltrato, lesiones, coacciones, hurto, amenazas, acoso y abusos sexuales sobre su pareja en la localidad de Vilagarcía de Arousa, para el que la Fiscalía pide 19 años de prisión, alegó en la primera sesión de juicio celebrado este jueves en la Audiencia Provincial de Pontevedra que ella le denunciaba cuando rompían la relación y que mientras esta duró, "hubo discusiones" pero que nunca le pegó, ni le robó, ni la insultó, ni la amenazó.

La víctima declaró a puerta cerrada ante el tribunal de la Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra. El juicio quedó suspendido hasta nueva fecha por la ausencia de una perito, que la defensa considera imprescindible para completar el proceso.  

Sí testificó una amiga de la víctima, que aseguró que ella le telefoneó en varias ocasiones para pedirle ayuda, que le contó que él la maltrataba y que vio “su cuerpo mazado” por las supuestas agresiones. Aseguró que en una ocasión le envió un mensaje de voz en el que le pedía ayuda porque "me está rompiendo el brazo".

El acusado negó todas las acusaciones y afirmó que “nunca le obligué a hacer nada que no quisiera” y que ella le denunciaba cada vez que cortaban la relación. A preguntas de su abogado también afirmó que él sí sufrió lesiones y que tuvo arañazos en su cuerpo varias veces ocasionados por ella.

Según el escrito de acusación del fiscal, el procesado mantuvo durante ocho años una relación sentimental con la víctima. Durante el tiempo que se prolongó esa relación, y de forma cada vez más intensa conforme iba avanzando la misma, el procesado ejerció sobre su entonces pareja sentimental constantes y reiterados actos de violencia física y psíquica, llegando a insultarla, menospreciarla, amenazarla y agredirla físicamente y, con el ánimo de controlarla y someterla a su voluntad, se dedicó también a revisar su teléfono móvil y controlar sus amistades.

Como hechos concretos relata que en el verano de 2014, encontrándose ambos en una hípica donde él trabajaba, el procesado sirviéndose del palo de una pala, mientras él montaba a caballo, la golpeó en la cabeza, en la espalda y en varias partes del cuerpo. En otra fecha próxima a este hecho, hallándose en las inmediaciones de la Comisaría de la Policía Local de la localidad de Vilanova de Arousa, el procesado sujetó por el pelo a su entonces pareja sentimental y, en contra de la voluntad de ésta, la introdujo en el vehículo que él conducía, trasladándola a continuación desde dicha localidad hasta el monte Xiabre.

El 22 de febrero de 2018 el procesado acudió al domicilio de su ex pareja sentimental y, con el propósito de atemorizarla, le dijo: “Eres una puta, gorda, asquerosa, no vales para nada, te voy a joder la vida”, manifestándole asimismo que iba a quemar la casa con ella dentro. Además, y antes de marcharse de aquel lugar, se llevó 900 euros que su ex pareja había dejado en un mueble cercano a la entrada de la vivienda.

El fiscal indica que desde el mes de febrero del año 2018 en que cesó su relación sentimental y hasta al menos el día 27 de abril de 2018, el procesado, el cual no aceptaba el fin de la relación de pareja, con el ánimo de perturbar su tranquilidad, de forma reiterada y persistente en el tiempo, comenzó a personarse a altas horas de la madrugada en el domicilio de su ex pareja, tocando a la puerta y aporreando en sus ventanas para que le abriera, e incluso en alguna ocasión introdujo un objeto de hoja punzante por la rejilla de la puerta.

Durante esa época, el procesado también comenzó a controlar si su ex pareja salía de casa, llegando a seguirla y a pasar por delante de ella varias veces con su vehículo para hacerle notar su presencia. Además, cuando la veía por la calle, el acusado, con el propósito de atemorizarla, le profería expresiones tales como: “Puta, asquerosa, zorra, perra, hija de puta. Te voy a quemar. Quién cojones te crees que eres para hablar con mis amigos”. “Tu madre murió tirada en la calle y tú vas a acabar igual que ella”. “Cualquier día te 'esmago' las piernas” .“Tengo un tío guardia civil y te vamos a joder a ti”. “Cualquier día te paso por encima con el coche”. “Te voy a enrollar en un pastor eléctrico”. “Reza para que un día de estos no te dé unas hostias y te eche el perro”.

Todo ello provocó en una situación de ansiedad al sentirse vigilada continuamente por el procesado, teniendo incluso miedo de salir a la calle, evitando hacerlo si no era necesario y procurando salir acompañada. Siguiendo el relato del fiscal, unas dos semanas después al día 22 de febrero de 2018, fecha en que la víctima interpuso su primera denuncia policial contra el procesado, éste se presentó en el domicilio de aquella citado con anterioridad y, con el propósito de satisfacer su ánimo libidinoso, aprovechándose del estado adormilado en que se hallaba ella tras haberse tomado unos tranquilizantes para los nervios, sin mediar violencia o intimidación, y sin que la misma prestara su consentimiento en ningún momento, la habría violado. 

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