Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“El deporte me da la vida”

Los jubilados de Poio se ejercitan dos veces por semana en un programa adaptado de gimnasia para mayores que trabaja además la coordinación y agilidad mental

Los mayores realizan ejercicios de calentamiento en A Seca.   | // GUSTAVO SANTOS

Los mayores realizan ejercicios de calentamiento en A Seca. | // GUSTAVO SANTOS

“Este ratito nos da la vida”. Esa es la conclusión que sacan todas las vecinas de Poio (y algún vecino) que acuden al programa de gimnasia para mayores del Concello. El grupo de hasta un centenar de personas se reúne los miércoles y viernes a las once de la mañana para mucho más que hacer gimnasia; para dedicar un tiempo a ellas mismas y escapar de la soledad. Unas van andando juntas hasta el lugar, a veces en la Casa Rosada y otras en A Seca, y otras se quedan charlando después de ese ratito poniéndose al día mientras pasean por allí.

La actividad se retomó hace un mes después de que tuviera que cancelarse por el confinamiento y a muchos se les estaba haciendo ya demasiado largo. “Lo estábamos deseando. Nos pusimos súper contentos con la noticia porque además desde que hacemos deporte no nos duele nada y lo recomendamos mucho”, reivindican Lourdes Campo y José Luis Blanco de 74 y 75 años.

“Vivimos solos y la pandemia está siendo difícil. En el confinamiento caminábamos mucho en casa, intentamos bailar salsa y pasarlo bien. Ante hacíamos deporte cinco días a la semana, taichí y yoga, ahora solo dos, así que intentamos caminar diez kilómetros al día”, añade el matrimonio.

La monitora, Marta Sánchez, explica que se ha incorporado mucha gente nueva y reivindica la necesidad de este tipo de programas. “Trabajamos la tonificación muscular y mucha coordinación porque es tanto el tiempo que los mayores están en casa que ejercitar la parte del cerebro es muy necesario para no adormecerse. Tienen que activarse en movimientos rítmicos porque mucha gente dio un bajón con el confinamiento y esto les da la vida”, señala. “Además les gusta porque hay mucha gente que está sola y aquí se ven, comparten experiencias, ejercitan el cuerpo y la mente. Es demasiado tiempo en casa y necesitaban moverse y estar juntos”, reivindica.

“Venir aquí sienta de maravilla porque además hacerlo en A Seca es como llenar los pulmones de oxígeno”

decoration

Sánchez, además, apunta que muchas tienen casi más vitalidad que los jóvenes: “Vienen con mucho entusiasmo y alegría y se crea un vínculo muy bonito y ya son casi como tu familia".

El matrimonio Blanco-Campo Gustavo Santos

Saudemente

El programa “Cóidate Sempre” ha reunido en menos de un mes a más de un centenar de personas que por el COVID se ejercitan ahora al aire libre. La concejalía de Bienestar de Poio apunta que en el programa participan personas de más de 80 años, que hacen ejercicios adaptados a su edad y dolencias. Además muchas de ellas participan también en el taller de memoria y otros programas similares como “Saudemente”.

Es el caso de Agustín Cancela, de 77 años., uno de los pocos hombres de la actividad. Este vecino de Arís, lleva muchos años en el programa. Llega a la Seca una hora antes de que comience la clase para dar un largo paseo y “calentar. “Venir aquí sienta de maravilla porque además hacerlo en A Seca es como llenar los pulmones de oxígeno”, cuenta contento con el emplazamiento. “Me gusta venir y ver a la gente, porque llevábamos mucho sin vernos y nunca falto.” comenta este vecino que trata de entretenerse y ejercitarse a diario trabajando en la huerta, cuidando a los animales y viniendo a gimnasia”.

Otras de las asiduas a la gimnasia de los viernes en la explanada ferial de A Seca son las hermanas Barros, Dolores y María de los Ángeles. Una va andando desde Combarro para recoger a la otra y acudir con más vecinas a la clase semanal. “Durante la pandemia paró y ahora tenemos que venir aquí, pero estamos muy bien al aire libre. Para los viejos esto está muy bien” ríen mientras una de ellas se queja de algún achaque y del dolor del brazo tras recibir el pasado jueves el pinchazo de la vacuna. “Ni nos cuesta mucho trabajo ni tenemos casi agujetas y nos gusta mucho” comentan en corrillo antes de que comiencen a realizar los primeros estiramientos.

El grupo en la clase de la Casa Rosada Gustavo Santos

Compartir el artículo

stats