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Neumología vio en un año a más de 300 pacientes en su consulta para detectar secuelas del COVID

“El 90% son del ámbito psicosomático”, afirma el jefe del servicio, Adolfo Baloira | El área sanitaria roza ya los 500 casos activos

El día de ayer el ritmo de vacunación experimentó un importante empuje en el Recinto Ferial de Pontevedra. |   // RAFA VÁZQUEZ

El día de ayer el ritmo de vacunación experimentó un importante empuje en el Recinto Ferial de Pontevedra. | // RAFA VÁZQUEZ

El servicio de Neumología del Complexo Hospitalario de Pontevedra (CHOP) ha visto desde junio del año pasado a más de 300 pacientes en su consulta de seguimiento del COVID, de los cuales solamente cuatro manifiestan síntomas físicos persistentes.

“El 90% de las escasas secuelas que suele haber después de pasar el coronavirus tienen que ver con el ámbito psicosomático y no son realmente alteraciones fisiológicas o patologías puras”, explica Adolfo Baloira, jefe de Neumología, que destaca que entre estas últimas la más frecuente es el síndrome de astenia, “que persiste a veces hasta tres meses”.

En la consulta se comprueba primero si el paciente ha recuperado su forma física y las funciones inherentes y después se le da el apoyo psicológico si es necesario.

“Pero entre ocho y nueve de cada diez pacientes en esa primera visita ya se les puede dar de alta”, confirma el especialista.

“De esos más de 300 solo he citado para que volviesen a cuatro, lo cual da una idea de cómo es la recuperación de la enfermedad”, celebra.

Este trabajo que el servicio de Neumología estaba realizando por iniciativa propia desde hace un año también se realiza en otro servicio clave en la lucha contra el virus, el de Medicina Interna, por el que han pasado desde el pasado mes de febrero decenas de pacientes para su seguimiento al presentar algunos síntomas persistentes.

Ahora, ambas especialidades trabajarán de la mano en la Unidad PostCOVID del Hospital Montecelo, formada por dos facultativos de Neumología y otros de Medicina Interna. Trabajará en estrecha colaboración con Atención Primaria, ya que serán los médicos de cabecera los que desviarán a los pacientes.

El protocolo, fundamentalmente, recoge que tras un mes y medio o dos del alta hospitalaria por coronavirus se realizará una radiografía de tórax en el caso de que hubiese todavía datos de neumonía o alteraciones, se harán pruebas de función respiratoria y se controlará el oxígeno.

En función de todos estos parámetros se decidirá el alta o se necesitan más revisiones.

Nuevo aumento de positivos

El área sanitaria de Pontevedra y O Salnés se acerca a los 500 casos activos por COVID. Según los datos facilitados por la Consellería de Sanidade ayer, los concellos de ambas comarcas suman 499 enfermos diagnosticados, por lo que la cifra, teniendo en cuenta a los asintomáticos, podría ser mucho mayor. En un solo día se detectaron 31 positivos nuevos.

En lo que respecta al ayuntamiento más afectado de Pontevedra y su área de influencia, Marín, tiene activos 99 casos, tras bajar de los 103 que presentaba el pasado miércoles. De hecho hoy viernes, el comité clínico de expertos que asesora a la Xunta en materia COVID decidirá si el municipio entra en el nivel máximo de restricciones, ya que actualmente se encuentra en el alto. Esto significaría su cierre perimetral y el de la hostelería.

Por su parte, la Boa Vila tiene 82 casos activos, tras bajar también en cuatro. En cuanto a Poio, presenta actualmente 24 positivos y Sanxenxo, 15. Respecto a la presión hospitalaria, se mantiene con 24 personas ingresadas: 21 en planta y tres en la UCI. El área sanitaria cuenta con la segunda positividad más alta de Galicia, con un 2,73%.

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