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Neumología vio en un año a más de 300 pacientes en su consulta para detectar secuelas del COVID

"El 90% son de carácter psicosomático", afirma el jefe del servicio, Adolfo Baloira

El Recinto Ferial de Pontevedra vacunó ayer a personas de 60 a 65 años con AstraZeneca.

El Recinto Ferial de Pontevedra vacunó ayer a personas de 60 a 65 años con AstraZeneca. Rafa Vázquez

El servicio de Neumología del Complexo Hospitalario de Pontevedra (CHOP) ha visto desde junio del año pasado a más de 300 pacientes en su consulta de seguimiento del COVID, de los cuales solamente cuatro manifiestan síntomas físicos persistentes.

“El 90% de las escasas secuelas que suele haber después de pasar el coronavirus tienen que ver con el ámbito psicosomático y no son realmente alteraciones fisiológicas o patologías puras”, explica Adolfo Baloira, jefe de Neumología, que destaca que entre estas últimas la más frecuente es el síndrome de astenia, “que persiste a veces hasta tres meses”.

En la consulta se comprueba primero si el paciente ha recuperado su forma física y las funciones inherentes y después se le da el apoyo psicológico si es necesario.

“Pero entre ocho y nueve de cada diez pacientes en esa primera visita ya se les puede dar de alta”, confirma el especialista.

“De esos más de 300 solo he citado para que volviesen a cuatro, lo cual da una idea de cómo es la recuperación de la enfermedad”, celebra.

Este trabajo que el servicio de Neumología estaba realizando por iniciativa propia desde hace un año también se realiza en otro servicio clave en la lucha contra el virus, el de Medicina Interna, por el que han pasado desde el pasado mes de febrero decenas de pacientes para su seguimiento al presentar algunos síntomas persistentes.

“De esos más de 300 solo he citado para que volviesen a cuatro, lo cual da una idea de cómo es la recuperación de la enfermedad”

Adolfo Baloira - Jefe de Neumología

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Ahora, ambas especialidades trabajarán de la mano en la Unidad PostCOVID del Hospital Montecelo, formada por dos facultativos de Neumología y otros de Medicina Interna. Trabajará en estrecha colaboración con Atención Primaria, ya que serán los médicos de cabecera los que desviarán a los pacientes.

El protocolo, fundamentalmente, recoge que tras un mes y medio o dos del alta hospitalaria por coronavirus se realizará una radiografía de tórax en el caso de que hubiese todavía datos de neumonía o alteraciones, se harán pruebas de función respiratoria y se controlará el oxígeno.

En función de todos estos parámetros se decidirá el alta o se necesitan más revisiones.

Nuevo aumento de positivos 

El área sanitaria de Pontevedra y O Salnés se acerca a los 500 casos activos por COVID. Según los datos facilitados por la Consellería de Sanidade ayer, los concellos de ambas comarcas suman 499 enfermos diagnosticados, por lo que la cifra, teniendo en cuenta a los asintomáticos, podría ser mucho mayor. En un solo día se detectaron 31 positivos nuevos.

En lo que respecta al ayuntamiento más afectado de Pontevedra y su área de influencia, Marín, tiene activos 99 casos, tras bajar de los 103 que presentaba el pasado miércoles. De hecho hoy viernes, el comité clínico de expertos que asesora a la Xunta en materia COVID decidirá si el municipio entra en el nivel máximo de restricciones, ya que actualmente se encuentra en el alto. Esto significaría su cierre perimetral y el de la hostelería.

Por su parte, la Boa Vila tiene 82 casos activos, tras bajar también en cuatro. En cuanto a Poio, presenta actualmente 24 positivos y Sanxenxo, 15. Respecto a la presión hospitalaria, se mantiene con 24 personas ingresadas: 21 en planta y tres en la UCI. El área sanitaria cuenta con la segunda positividad más alta de Galicia, con un 2,73%.

Empuje a la vacunación en el Recinto Ferial

La vacunación en el Recinto Ferial de Pontevedra está teniendo estos días un importante empuje para avanzar en una campaña que se considera clave para frenar el avance de la pandemia.

Durante todo el día de ayer el ritmo fue frenético, ya que los 14 puestos de vacunación habilitados no tuvieron ni un momento de descanso. Hubo momentos en los que se llegó a administrar el suero a casi 30 personas cada cinco minutos.

Pese a todo, incluso se llegaron a formar colas en momentos puntuales en el exterior del edificio, debido a que los convocados acudieron a sus citas antes de la hora.

La franja de edad de los vacunados ayer fue la de 60 a 65 años, con AstraZeneca. Hoy será el turno de los de 70 a 79 años, con Pfizer.

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