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Uno de cada cuatro vecinos del área ya recibió al menos una dosis de las vacunas contra el COVID

Un hombre recibe la vacuna en el centro de salud de Anafáns de Poio.

Un hombre recibe la vacuna en el centro de salud de Anafáns de Poio. Gustavo Santos

La vacunación contra el coronavirus avanza, lenta pero constantemente. En el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés hay ya más de 92.000 dosis administradas, aunque hay que diferenciar entre las personas que han recibido solo una, cerca de 50.000, de las que ya han completado la pauta de vacunación con las dos correspondientes, unas 21.500.

El área tiene una población aproximada de cerca de 300.000 personas, pero hay que recordar que los niños y adolescentes, por el momento, no está previsto que sean incluidos en el calendario de vacunación.

“Además, hay que recordar que las segundas dosis de AstraZeneca aún no se han administrado”, informa a FARO Juan Alberto Vázquez Vilar, coordinador de vacunación en el área de Pontevedra y O Salnés.

A ello habría que sumar que la vacuna de Janssen solo necesita una dosis, aunque por el momento su presencia no es más que simbólica en el proceso.

Está previsto, asimismo, que en un par de semanas se continúe con la vacunación masiva con segundas dosis de Pfizer, lo que elevará de forma notable las cifras globales, avanza Vázquez Vilar.

El área tiene una población aproximada de cerca de 300.000 personas, pero hay que recordar que los niños y adolescentes, por el momento, no está previsto que sean incluidos en el calendario de vacunación

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Actualmente se está terminando de vacunar al grupo prioritario por excelencia, el de los mayores de 80 años con Pfizer o Moderna. Faltan en esta franja de edad aquellos que se fueron incorporando a la campaña a través de aseguradoras. El hecho de no figurar en ningún cupo médico del Sergas ha dificultado un poco más su inclusión en el proceso.

También se está yendo a administrar el suero a domicilio a los mayores que no se pueden trasladar, la mayoría de ellos grandes dependientes. “Esto significa una planificación diferente que requiere de más recursos y más tiempo”, apunta Juan Alberto Vázquez Vilar.

Por otro lado, en los grandes recintos se recuperó ayer la vacunación masiva a los mayores de 70 a 79 años con Pfizer y está previsto que en un par de semanas algunos de ellos ya reciban la segunda dosis.

También en estos lugares, el Recinto Ferial y el pabellón Fexdega, se está vacunando con AstraZeneca a las personas de 60 a 65 años.

Por último, también se avanza en la vacunación del grupo especial de pacientes con patologías: enfermos oncológicos, inmunodeprimidos, trasplantados o en lista de espera de trasplante, dependientes de diálisis y aquellos con síndrome de Down mayores de 40 años, entre otros. 

Las dudas con AstraZeneca 

Respecto a los colectivos profesionales, “queda una parte importante de aquellos que debían recibir AstraZeneca que son menores de 60 años”. “Con las recomendaciones de la Agencia Europea del Medicamento, EMA, siguen a la espera y su vacunación está paralizada”, apunta el coordinador en el área sanitaria.

Por el momento, sin embargo, hay otros grupos que aún no se han estrenado en la campaña, como los de la franja de 66 a 69 años, que está previsto que se incorporen en breve, “aunque aún no sabemos con qué vacuna”.

“Entendemos el miedo, pero en realidad se produce un efecto paradójico; todos consumimos medicamentos que tienen numerosos efectos adversos”

Juan alberto Vázquez Vilar - Coordinador de vacunación del área sanitaria

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En general, la respuesta de la población a la vacunación es muy positiva. “Lo principal es que haya suministro de vacunas. En cuanto a la población, el porcentaje medio de los que se deben vacunar con Pfizer y acuden es de casi el 90%, mientras que en el caso de AstraZeneca baja hasta casi el 80%”, indica Vázquez Vilar.

En todo caso, recuerda que “tiene más ventajas vacunarse que no vacunarse, si no uno no está vacunado las probabilidades de contraer la enfermedad son mucho más altas”. “Entendemos el miedo, pero en realidad se produce un efecto paradójico; todos consumimos medicamentos que tienen numerosos efectos adversos”, matiza.

Poio baja a 21 positivos pero entra en el nivel medio

El concello de Poio, con 21 casos activos, entró ayer en el nivel medio de restricciones al experimentar un continuo aumento de positivos en las últimas semanas.

Esto significa medidas más severas para evitar la pandemia del COVID, destacando las que afectan a la hostelería, que solo puede servir al 30% en el interior y al 50% en terraza.

En la última semana registró 11 casos nuevos, mientras que en una quincena fueron 20.

No es el único municipio del área sanitaria que se encuentra en este nivel, ya que también figuran en el mismo Sanxenxo, Vilagarcía de Arousa, A Illa de Arousa y Cambados.

La mayoría de concellos de las comarcas de Pontevedra y O Salnés se rigen por el nivel medio-bajo, pero también hay otros que ya están en el alto: Marín, Meaño, Meis y Ribadumia.

Por su parte, en el máximo, que implica el cierre perimetral, se encuentran O Grove y Vilanova de Arousa.

Operativo en Anafáns  

El centro de salud de Anafáns retomó ayer el proceso de vacunación contra la COVID.

Para evitar aglomeraciones y el colapso del tráfico, el Concello de Poio puso en marcha un operativo especial que garantizase la fluidez en el entorno y que incluyó el cambio de señalización en la zona.

Pese a todo, aquellos ciudadanos que acudieron antes de la hora a la que estaban citados complicaron ligeramente el operativo y el personal sanitario los conminó a regresar más tarde.

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