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Agencias de viajes paradas a las puertas de verano

El anuncio del cese del estado de alarma no ha reactivado aún al sector, que acumula meses sin apenas ventas

Escaparate de una agencia de viajes de Pontevedra.

Escaparate de una agencia de viajes de Pontevedra. Gustavo Santos

Abrir cada día la persiana de tu negocio con la certeza de que, un día más, apenas habrá algo que vender. Esa es la situación que viven desde hace meses las agencias de viajes de la ciudad. Fuera de Galicia no se puede viajar salvo causa justificada, pocos son los destinos internacionales a los que se pueda ir y menos aún la gente que se atreva y apenas se contratan desplazamientos dentro de la comunidad y cuando los hay no se suele acudir a agencias de este tipo.

El anuncio del cese del estado de alarma el próximo 9 de mayo, que abriría las fronteras y eliminaría, en teoría, las restricciones de movilidad en todo el territorio español, no ha mejorado de momento la situación a pocos meses de la llegada del verano y, con él, de las vacaciones por excelencia, cuando más viajes se contratan. Los posibles clientes están aún a la espera de conocer cuáles son las medidas a aplicar. Es la sensación que se observa en las oficinas consultadas por FARO.

“Tienes que tirar, no te queda otra. Llevas 15 años y te encuentras con esto”, cuenta David Neira de la agencia de viajes 365 días. La empresa iba bien, como todas, ahora ve las mesas de sus trabajadores vacías y se le tuerce el estómago: “Creo que les he fallado”, se culpa mientras cuenta cuántos compañeros ya han cerrado.

El sector tiene esperanza en que la vacunación avance rápidamente, mejore la situación sanitaria y se reactiven los viajes. Y es que están siendo meses muy complicados en estas empresas. La mayoría se han puesto de acuerdo para abrir de cara al público solo en horario de mañana debido a la baja demanda y algunas incluso han permanecido cerradas algunas semanas. Es el caso de Mis viajes con Pancho, que cerraron hasta después de Semana Santa después de comprobar que apenas tendrían producto que vender. Pese a todo, Delfi Vázquez reconoce que notan cada vez más que la gente mayor que está vacunada o ya tiene fecha de vacunación está interesada por los viajes, aunque no pasa tanto con las familias.

El bono de la Xunta también ayudó mucho a que la gente se empiece a animar junto a la vacunación. “Va todo muy lento y con viajes a zonas muy cercanas. Ni siquiera se pregunta aún para verano porque están intranquilos. Creo que hasta que la gente no vea que va bajando la incidencia de casos y la vacunación coja ritmo está bastante reacia”, apunta.

Neira hizo la pasada semana una reserva para Rivera Maya, donde sí se puede viajar, con cancelación gratuita que ni siquiera puede confirmar al 100%. Explica que la situación es tan compleja que en un viaje justificado a Roma, uno de sus clientes desde Vigo tuvo que hacer escala en Madrid, Barcelona y Venecia. Tardó dos días para llegar a Italia. “Los catálogos están todos caducados y no llegan nuevos porque no hay una programación, apunta”.

En este sentido hace un llamamiento para que quienes usen los bonos turísticos de la Xunta reserven su estancia a través de las agencias ya que el precio final va a ser el mismo y de este modo el sector gana una comisión por la gestión.

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